Política
Milei desplazó al personal civil de Olivos y transfirió la gestión a Casa Militar
Las tareas operativas y de maestranza quedarán bajo control castrense en un plazo de sesenta días.
El Gobierno nacional resolvió desvincular y desplazar al personal civil que desempeñaba tareas operativas, de cocina y maestranza en la Residencia Presidencial de Olivos. La medida se formalizó a través de la disolución de la Administración General del predio y la transferencia total de sus funciones a la Casa Militar, organismo que responde a la Secretaría General de la Presidencia. Aunque el Ejecutivo confirmó 12 cesantías oficiales en una primera etapa, desde los gremios estatales denuncian un vaciamiento mayor que afecta a empleados de planta transitoria con más de una década de antigüedad, a quienes se les impidió el ingreso a sus puestos de trabajo.

En su comunicación oficial, la Casa Rosada justificó la reestructuración al argumentar la necesidad de «elevar los estándares de eficiencia y seguridad del Presidente y de su entorno» frente al escenario de inseguridad global y los protocolos previstos ante compromisos internacionales en el país. Desde el entorno presidencial señalaron que la unificación del control en manos de efectivos castrenses busca reducir estructuras burocráticas redundantes y subsanar sospechas internas ligadas a filtraciones de información sensible y manejos administrativos en compras del predio.
Desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) repudiaron la decisión y advirtieron sobre la gravedad de reemplazar funciones civiles por personal militar. El secretario general de ATE Capital, Daniel Catalano, remarcó que los empleados se presentaron a cumplir sus labores habituales sin recibir explicaciones formales ni notificación previa. En la misma línea, el titular de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, declaró el estado de alerta del sindicato y anticipó posibles medidas de fuerza, al denunciar una persecución infundada contra el personal de maestranza y servicios generales.
El traspaso integral de bienes, administración y mantenimiento a la Casa Militar se completará en un plazo máximo de 60 días. Mientras el intendente civil de la residencia, Osvaldo Javier Sosa, fue desplazado de su cargo, los gremios analizan presentaciones judiciales por las cesantías y exigen la reincorporación de los trabajadores afectados.






