Política
Presupuesto 2027: superávit blindado, poda a la obra pública y más endeudamiento militar
El proyecto presentado en la Cámara de Diputados profundiza el recorte del gasto.
El Poder Ejecutivo remitió a la Cámara de Diputados el proyecto de Presupuesto 2027, ratificando el dogma libertario del equilibrio fiscal innegociable como regla estricta sobre cada partida del Estado nacional. La iniciativa elaborada por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, profundiza el recorte del gasto operativo, congela las vacantes de personal en la administración central y supedita los giros para las universidades públicas a auditorías y metas de desempeño.

El diseño macroeconómico proyecta una expansión del Producto Bruto Interno del 4%, una desaceleración inflacionaria con un promedio del 21,1% anual y una cotización oficial del dólar en torno a los $1.847,6 hacia diciembre del ejercicio entrante. Bajo la premisa de no alterar las cuentas públicas, la Casa Rosada prevé un superávit primario del 1,3% del PBI y un resultado financiero positivo del 0,2%, aspirando a consolidar un ciclo inédito de balances en terreno favorable sin incurrir en cesaciones de pagos.
En materia distributiva, la Seguridad Social absorberá el 58,9% de las erogaciones consolidadas ($119,1 billones), orientadas principalmente a la cancelación de haberes previsionales, jubilaciones y asignaciones familiares. Asimismo, se contemplan $21,5 billones para programas enfocados en niñez y adolescencia (10,6% del total), concentrando los recursos en transferencias directas de contención social mientras se mantiene el freno sobre el resto de las funciones estatales.
La contracara del esquema fiscal reside en la continuidad del recorte sobre la obra pública y la infraestructura básica, donde el financiamiento federal queda supeditado al esquema de iniciativa privada y a la absorción de costos por parte de las provincias. A su vez, el proyecto formaliza un fuerte ajuste en áreas científicas y tecnológicas, contrastando con el incremento de partidas asignadas a Defensa Nacional y Seguridad Interior, que totalizarán más de $9,5 billones.
En esa misma línea, el texto contempla autorizaciones de endeudamiento externo por hasta USD 3.500 millones para la adquisición de tres submarinos convencionales y dos fragatas multimisión bajo el Plan ARMA, articulándose con la reinversión de fondos derivados de privatizaciones y venta de activos militares.






