Cultura
El Gobierno le bajó el telón al Coro Nacional de Niños
Con casi 60 años de historia, el coro había sobrevivido a todas las crisis y gobiernos.
El Gobierno nacional oficializó este jueves la disolución del Coro Nacional de Niños, uno de los organismos estables más emblemáticos de la cultura argentina, y anunció que será reemplazado por un nuevo programa de formación artística orientado al canto coral y la danza.
La medida fue adoptada mediante un decreto del Poder Ejecutivo y despertó fuertes cuestionamientos de referentes del ámbito musical y cultural, quienes advirtieron que la decisión implica la desaparición de una institución con casi seis décadas de trayectoria artística y pedagógica.
Un organismo con casi 60 años de historia
El Coro Nacional de Niños fue creado en 1967 y, desde entonces, formó generaciones de cantantes que participaron en producciones sinfónico-corales, conciertos y actividades de difusión del repertorio coral argentino e internacional.
A lo largo de su historia se consolidó como uno de los principales elencos estables dedicados a la formación musical infantil, con reconocimiento tanto dentro como fuera del país.
Los argumentos del Gobierno
Según el decreto, la decisión responde a la necesidad de adecuar el funcionamiento del organismo a incompatibilidades administrativas derivadas de la participación de menores de edad dentro de la estructura de la Administración Pública Nacional.
Desde la Secretaría de Cultura explicaron que el Coro será reemplazado por un programa de formación artística de alcance federal, destinado al desarrollo del canto coral y la danza.
La iniciativa prevé convocatorias permanentes en todo el país para detectar nuevos talentos y ofrecer clases magistrales dictadas por integrantes de los cuerpos estables nacionales.
El Ejecutivo aseguró que ese sistema permitirá conformar, en el futuro, un nuevo coro infantil de alto nivel artístico.
La crítica de la histórica directora
La decisión fue cuestionada por María Isabel Sanz, quien dirigía el Coro Nacional de Niños hasta la suspensión de sus actividades.
La maestra afirmó que el cierre implica la desaparición de un organismo artístico especializado cuya función no puede ser reemplazada por un programa de capacitación o una escuela de formación.
Sanz recordó que el elenco permanecía suspendido desde el 1° de abril y señaló que, tras el receso de Semana Santa, tanto el personal como los niños encontraron cerrado el edificio donde realizaban los ensayos.
Además, explicó que la disminución de integrantes no respondió a una falta de interés, sino a la imposibilidad de incorporar nuevos coreutas mientras los niños que alcanzaban la edad límite dejaban naturalmente el conjunto.
Al momento de la suspensión, el organismo contaba con veinte integrantes sobre una planta prevista de cuarenta.
Cuestionamientos desde el ámbito cultural
La decisión también generó repercusiones fuera del ámbito coral.
El periodista Nelson Castro criticó la medida durante su programa en Radio Rivadavia y cuestionó el argumento económico utilizado para justificar la reestructuración.
«Qué muestra de ignorancia. Presidente, el costo presupuestario de todo el coro era el sueldo de un senador», afirmó.
Un nuevo capítulo en la reestructuración cultural
La disolución del Coro Nacional de Niños se suma a otras reformas impulsadas por el Gobierno sobre organismos culturales nacionales desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
Mientras el Ejecutivo sostiene que busca modernizar las estructuras estatales y ampliar el acceso federal a la formación artística, sectores de la cultura advierten que las medidas implican el desmantelamiento de instituciones históricas cuya trayectoria y especialización difícilmente puedan ser reemplazadas por nuevos programas de capacitación.
El debate vuelve a poner en discusión el alcance de las políticas de ajuste sobre los organismos culturales y el futuro de los elencos estables que forman parte del patrimonio artístico argentino.




