boca de pozo
Debut complicado para Malena Resa en Plottier: choque con los gremios y cruce político
La intendenta interina se planta ante los gremios, que le recuerdan acuerdos incumplidos.
Malena Resa no tuvo luna de miel con los gremios. La intendenta interina de Plottier —designada tras la renuncia de Luis Bertolini, acorralado por la causa judicial en su contra— debutó en el cargo con el municipio en conflicto y una advertencia sindical que no dejó margen a la interpretación.
Resa llegó al Ejecutivo local por una vía que pocos eligieron. Bertolini era el hombre de Gloria Ruiz, la exvicegobernadora destituida que cayó en desgracia durante la gestión de Rolando Figueroa.
Con Bertolini fuera de juego, Resa —entonces presidenta del Concejo Deliberante y apuntalada por la senadora Julieta Corroza— se hizo lugar en el sillón municipal de una forma casi de facto, aprovechando los resortes institucionales que le daba su posición.

Los gremios reclaman que la intendenta Malena Resa cumpla con los acuerdos institucionales.
Su llegada no fue por voto popular, pero su estilo desde el primer día busca proyectar firmeza. El municipio emitió un comunicado en el que rechazó lo que calificó como “violencia institucional”, denunció que representantes sindicales y personal de planta política ingresaron por la fuerza al edificio comunal e impidieron la salida de funcionarios, incluida la propia intendenta, y anunció que no avalará acuerdos bajo presión o coacción.
Carlos Quintriqueo a Malena Resa: «No somos Gloria Ruiz ni Bertolini»
El conflicto involucra al Sindicato de Empleados Municipales de Plottier y a ATE, que reclaman el cumplimiento de compromisos salariales y laborales. Desde la conducción municipal el foco se puso en los métodos de protesta. Desde los gremios, en cambio, la discusión es otra.
Carlos Quintriqueo, secretario general de ATE Neuquén salió a responderle a Resa. “No se trata de un tema político ni heredado de gestiones anteriores”, escribió en sus redes.
“Lo que ocurre es que el Ejecutivo municipal no ha cumplido con un acto administrativo firmado por todas las partes en su debido momento”, indico.
Quintriqueo fue más lejos y trazó un paralelo que la intendenta difícilmente pueda ignorar.
“Así comenzaron otros intendentes, y lo único que lograron fue aumentar el conflicto social», y aprovechó para despejar cualquier lectura política del reclamo.
“No somos el exintendente Bertolini ni la exvicegobernadora, con quienes pudieron hacer lo que se les dio la gana. Aquí hay una organización gremial dispuesta a dar la pelea que sea necesaria para garantizar el cumplimiento de los acuerdos”, dijo.

Malena Resa y Julieta Corroza.

La historia no juega a favor de la intendenta interina. En 2024, el intendente de Centenario pagó un costo político muy significativo tras confrontar con dos empleados de Defensa Civil, un conflicto que escaló más allá de lo calculado y le generó un desgaste difícil de revertir.
El clima de época puede tentar a la gestión a mostrar mano dura —Resa es también cercana a la senadora Julieta Corroza—, pero los antecedentes sugieren que en los municipios esa apuesta rara vez termina bien con los gremios.
Por ahora, el municipio insiste en que las instituciones democráticas “se respetan y se defienden” y en que no cederá bajo coacción. Los gremios, por su parte, dicen exactamente lo mismo: que el camino es la institucionalidad, y que eso significa cumplir lo que se firmó.



