boca de pozo
Cambio total en la Justicia de Neuquén, en una semana
Nueva sala de Cámara Civil, estrena el Código Adversarial y expediente digital. ¿Será mejor?
La Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de Neuquén capital va a tener, a partir del 3 de agosto, una cuarta sala de trabajo. Lo dispuso el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) en un acuerdo firmado el pasado 8 de julio y publicado esta semana en el Boletín Oficial. Fue un proceso que empezó a gestarse hace más de siete meses.
Para entender por qué esto importa, conviene explicar primero de qué se trata una cámara de apelaciones. Cuando una persona o una empresa tiene un juicio civil, comercial o laboral y no está de acuerdo con lo que resolvió el juez de primera instancia, puede apelar esa decisión.
Esa apelación no la resuelve el mismo juez, sino un tribunal superior: la Cámara. Y dentro de la Cámara, el trabajo se organiza en «salas», que son equipos de dos jueces que se reparten las causas y las resuelven. Cuantas más salas tiene un tribunal, más causas puede tramitar al mismo tiempo, y en teoría los expedientes se demoran menos en resolverse. ¿Será así en Neuquén o depende tambien de otros factores, como el sistema burocrático más allá de los jueces?
La decisión de sumar una cuarta sala no aparece de la nada, sino que coincide con el cambio más importante que tuvo la Justicia civil neuquina en los últimos cincuenta años.
Vigencia del nuevo Código Procesal Adversarial
El próximo 1 de agosto entra en vigencia en toda la provincia un nuevo Código Procesal Civil Adversarial, que modifica de raíz la forma en que se tramitan los juicios civiles y comerciales: reemplaza a un código que estaba vigente desde 1975 e incorpora audiencias orales, expedientes digitales y un rol más activo de las partes en el proceso.
Con esta reforma, Neuquén se convierte en la primera provincia del país en adoptar ese sistema. Apenas dos días después de ese estreno, el 3 de agosto, la nueva sala empieza a funcionar y a recibir causas.
Hasta ahora, la Cámara venía trabajando con solamente tres salas y, con un puesto de juez vacante desde la jubilación de uno de sus integrantes, una vacante que recién se pudo cubrir después de un concurso que se extendió varios meses.
El propio Tribunal Superior de Justicia reconoció, al aprobar la creación de esta cuarta sala en diciembre del año pasado, que un informe estadístico interno había detectado que la cantidad de causas que ingresaban al organismo ya superaba su capacidad real de trabajo.
También se confirmó, desde el área de administración del Poder Judicial, que existía el presupuesto necesario para poner en marcha y sostener esta ampliación.
Jueces: nuevos y suplentes que siguen
En cuanto a quiénes van a integrar la Cámara de acá en adelante, la organización quedó así: la Sala I estará compuesta por los jueces Jorge Daniel Pascuarelli y Marcela Serrano; la Sala II por Patricia Mónica Clérici, con Pablo Furlotti como juez suplente; la Sala III por Gabriel Ciucci, con Juan Manuel Menestrina como suplente; y la nueva Sala IV quedará a cargo de Cecilia Pamphile, con Manuel Castañón López como juez suplente.

La nueza de Cámara Civil, Marcela Serrano junto al fiscal general José Gerez, durante la asuncion en abril como magistrada. Se empiezan a llenar vacantes e incrementar las salas de cara al la implementación el nuevo Código Procesal Civil Adversarial.

Antes de habilitar esta última sala, además, se llevó a cabo un concurso para elegir a su secretario o secretaria, un cargo que en la práctica es clave porque es quien ordena el funcionamiento administrativo y procesal de cada sala.
Lo llamativo es que todo este reacomodamiento se concentra en la misma semana, al menos desde lo administrativo. Porque además del estreno del nuevo código y de la nueva sala, entre el 27 de julio y esos primeros días de agosto se pone en marcha el Sistema Pehuén, la plataforma digital que va a manejar los expedientes de toda la Cámara.
Y desde que la Sala IV entre en funciones, algo va a cambiar también para las tres salas que ya venían trabajando: todas las causas nuevas que ingresen al tribunal, sin excepción, se van a sortear entre las cuatro salas por igual, y no solamente entre las tres de siempre como pasaba hasta ahora.




