boca de pozo
Blindaje del Tribunal de Cuentas a una intendenta
El ejercicio 2024 no le cerró a Norma Sepulveda. Preocupación en municipios en campaña.
El Tribunal de Cuentas de Neuquén aprobó, con algunas salvedades, la rendición de cuentas 2024 de la Municipalidad de Rincón de los Sauces, la ciudad petrolera que gobierna la intendenta Norma Sepúlveda, asumida por el MPN de la mano de Marcelo Rucci, quien hoy tiene partido propio y no está en los mejores tiempos con el gobernador Rolando Figueroa.
La aprobación llegó a través del acuerdo de ese organismo del pasado el 16 de abril, luego de una auditoría de la contadora fiscal Andrea Dal Farra que detectó una cantidad extensa de observaciones. Bancos sin conciliar, libros contables mal llevados, un sobreprecio millonario en una obra pública y una deuda con el Instituto de Seguridad Social de Neuquén (ISSN) que se esfumó de un ejercicio a otro sin que nadie explicara por qué.
Son temas que el mismo tribunal ya se ha expedido en otros municipios, pero daría la impresión, que el organismo posa la mirada mucho más penetrante en municipios donde no gobierna un oficialismo puro y leal a la provincia.
De hecho, hay intendentes preocupados por auditorías. Algunos que buscan reelección en sus ciudades.
El acuerdo del tribunal fue firmado por el presidente Juan Pablo Dirr y los vocales Ana Estevez, Marcelo Raimondo, Antonio Di Maggio y la vocal subrogante, Mabel Coziansky.

La intendenta de Rincón de los Sauces, Norma Sepúlveda del MPN.

Si bien el organismo que tiene que controlar cómo gastan los municipios encontró un montón de cosas raras, aun así dijo que todo estaba bien. Es que el informe de los auditores no es determinante, porque lo que importa en este caso el es voto de los vocales de todo el cuerpo.
Licitación con un 57% más de presupuesto
El punto más fuerte del informe es la licitación de una obra de agua, financiada con un aporte que le giró la Provincia. La empresa que se quedó con el contrato, Omega MLP S.A., ofertó un 57% más de lo que el propio municipio había calculado como presupuesto oficial.
La ingeniera que evaluó esa oferta igual la avaló, al considerar que los valores «se ajustaban al mercado». Además, a la empresa se le exigió una garantía de cumplimiento muy superior a la que establecía el propio pliego de la licitación —30% en lugar del 5%—, un dato que llama la atención por lo inusual.
Compra de camionetas con un proceso cuestionado
Para adquirir vehículos oficiales, el municipio invitó a cotizar a tres proveedores que no tienen domicilio en Rincón de los Sauces. La convocatoria no fijó con claridad el día y la hora de apertura de los sobres, no se pudo acreditar que se notificó a los oferentes de la decisión final, y el acta de la comisión evaluadora no está firmada por todos sus integrantes.
Son irregularidades que, individualmente, podrían pasar como detalles administrativos, pero que juntas configuran un una lectura de falta de transparencia en el proceso de compra.
Una deuda de $169 millones que un organismo dice que no existe
Este es, quizás, el hallazgo más llamativo. El Concejo Deliberante tenía registrada una deuda con el ISSN por aportes y contribuciones que se descuentan de los sueldos pero nunca terminan de transferirse al organismo. Cuando la auditoría le preguntó directamente al ISSN si esa deuda existía, la respuesta fue que *no tiene registrado ningún pasivo ni ningún pago* a nombre del Concejo rinconense.

Los auditores del Tribunal de cuentas detectaron irregularidades en Rincón de los Sauces. Solo hicieron observaciones.
Es decir, en los libros contables del municipio esa deuda figura y asciende a casi $170 millones. Para el organismo acreedor, esa deuda directamente no está. Nadie pudo explicar con claridad el origen de esa diferencia.
Bancos sin controlar y cheques de hace una década sin cobrar
El resto del informe reúne una serie de incumplimientos que deberían ser elementales: hay cuentas bancarias del municipio de las que no se remitieron los extractos, por lo que no pudo verificarse cuánto dinero había en ellas.
Se detectaron cheques emitidos desde 2015 que nunca se cobraron y que siguen figurando en los registros contables. Y nueve organismos provinciales —entre ellos el Banco Provincia y la Legislatura— ni siquiera respondieron a los pedidos de información que les hizo el Tribunal para cruzar los datos.
La disputa política dentro del Concejo Deliberante
Al expediente se sumó una denuncia de los concejales opositores del bloque Unidad Popular, que cuestionaron el modo en que el oficialismo aprobó sus propias cuentas: con 4 votos sobre 7, cuando entienden que el reglamento interno exige una mayoría absoluta de 5 votos para ese tipo de temas.
El propio asesor legal del Tribunal, al analizar el artículo en cuestión, concluyó que en realidad no era aplicable a esa aprobación. Pero en lugar de resolver el fondo del planteo, el organismo se declaró incompetente: sostuvo que esa cuestión solo puede resolverla el propio Concejo o la Justicia, y archivó la denuncia.
Con todos estos elementos sobre la mesa —sobreprecios, una deuda que no coincide entre las partes, bancos sin controlar—, el Tribunal terminó aprobando igual la rendición de cuentas, bajo la fórmula habitual de «con salvedades y observaciones».
Ahora la intendenta Sepúlveda y los funcionarios responsables tienen 20 días para presentar sus descargos, antes de que se defina si corresponde alguna sanción.
Queda planteada una pregunta que excede a este expediente puntual. Si el Tribunal de Cuentas aplica el mismo nivel de exigencia a todos los municipios de la provincia, más allá de qué partido los gobierne.
Comparar este caso con rendiciones de otras comunas neuquinas —y ver en cuáles las irregularidades derivaron en sanciones y en cuáles quedaron en simples advertencias— sería el próximo paso para responder esa pregunta con información concreta.




