Patagonia
Paro docente en Tierra del Fuego: nueve días consecutivos de conflicto y el gobierno admite que no tiene margen para pagar
El SUTEF mantiene un acatamiento del 80% y exige el salario mínimo vital, de 3 millones de pesos.
Los docentes de Tierra del Fuego llevan nueve días de paro por tiempo indeterminado y la provincia no tiene plata para resolverlo.

El SUTEF (Sindicato Unificado de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Fueguina) inició la medida de fuerza el lunes 3 de agosto, con un acatamiento superior al 80% en toda la provincia, e impidió el inicio del segundo semestre escolar. El reclamo central es que el salario docente alcance los $3.000.352 que establece la Constitución Nacional para el Salario Mínimo Vital y Móvil. A eso se suman exigencias de cese de descuentos que el gremio califica como «persecutorios», un plan de desendeudamiento familiar y el tratamiento de un proyecto de Ley de Financiamiento Educativo presentado hace dos años en la Legislatura provincial sin que se lo haya votado. Las movilizaciones se replican en Ushuaia, Río Grande y Tolhuin, con acampes frente a la Casa de Gobierno y permanencias en el Ministerio de Educación.
El gremio sube la apuesta y pide movilización general
El secretario general del SUTEF, Horacio Catena, subió la apuesta esta semana y llamó a movilizar a toda la población. «No alcanza con un comunicado, un tuit; acá la población se tiene que movilizar completa», sostuvo, y reclamó la conformación de un comité provincial de crisis para abordar la situación económica y laboral de la provincia. Catena es un dirigente histórico del Partido Comunista Revolucionario con una postura abiertamente confrontativa frente al gobierno de Gustavo Melella —y un detalle que no pasa inadvertido: fue reincorporado a la administración pública en marzo de 2025 mediante un decreto del propio Melella.
Una provincia sin margen fiscal
El problema de fondo es que Tierra del Fuego no tiene margen. La masa salarial docente representa el 66% de los ingresos por coparticipación de la provincia, que además acumula un déficit mensual reconocido de $27.000 millones como consecuencia del ajuste nacional sobre las transferencias provinciales.
El gobernador convocó a los gremialistas el mismo lunes en que el paro comenzó, pero la reunión no produjo ningún acuerdo. El ministro de Educación, Pablo López Silva, fue el más explícito: reconoció que el margen de maniobra es «casi nulo».
El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU Federal) se sumó al respaldo y destacó la «valentía» de los docentes fueguinos por iniciar una huelga por tiempo indeterminado, exigiendo al gobierno provincial, a los intendentes y a los legisladores que respondan al reclamo. Sin acuerdo a la vista y con las arcas provinciales en rojo, el conflicto no tiene salida fácil a la vista.




