boca de pozo
La desaprobación a Milei supera el 65% y crece el deseo de cambio para 2027
La última encuesta de Zuban Córdoba marca el peor registro desde que asumió Milei.
Los números de la última encuesta de Zuban Córdoba encendieron las alarmas: el 65,3% de los argentinos desaprueba la gestión de Javier Milei, contra un 33,4% que la aprueba. La imagen negativa del Presidente llega al 61,3%, y el 64% considera que el país va en la dirección equivocada. Son los peores registros desde que asumió, llegan a menos de un año de las elecciones legislativas de medio término y con el Gobierno empeñado en aprobar un paquete de reformas que el oficialismo se esfuerza en catalogar como estructurales que pero no forman parte de la agenda de preocupaciones de la gente de a pie.

La economía personal, el principal motor del rechazo a Milei
El motor de ese rechazo es el bolsillo. El 53,9% dice estar peor que cuando Milei asumió; otro 14,4% asegura seguir igual de mal. Solo el 13,2% afirma estar mejor. En conjunto, casi siete de cada diez argentinos no perciben ninguna mejora en su situación personal después de un año y medio de gestión libertaria. El dato es consistente con otras mediciones recientes: el Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella marcó en julio su nivel más bajo desde el inicio del mandato, con una caída interanual del 21%, y una encuesta de QSocial publicada días atrás mostraba que el 50% de los argentinos ya no está dispuesto a seguir esperando resultados concretos en su economía personal.
Lo que el Gobierno puede esgrimir como contrapeso es la comparación histórica: una parte de la sociedad reconoce que la situación mejoró respecto de diciembre de 2023, aunque no lo sienta todavía en su vida cotidiana. Esa distancia entre el diagnóstico macroeconómico —inflación bajando, superávit fiscal, reservas acumulándose— y la experiencia concreta de las familias es el problema político central del oficialismo. Los mercados aprueban; las personas, menos.
El peronismo lidera pero sigue fragmentado
De cara a 2027, el 61,9% votaría por un cambio de gobierno, contra un 33,4% que apostaría por la continuidad. Pero la traducción de ese rechazo en intención de voto partidaria muestra un escenario más fragmentado de lo que esos números sugieren: el peronismo encabeza con entre el 31,3% y el 35,3% según cómo se plantee la pregunta, seguido por La Libertad Avanza con entre el 28% y el 33,8%. El PRO cosecha un 17,3%, y el Frente de Izquierda oscila entre el 4,4% y el 6,6%.
El dato que mejor resume la encrucijada opositora es ese: hay una mayoría clara que quiere otra cosa, pero esa mayoría todavía no tiene un nombre ni una candidatura que la concentre. Otra encuesta reciente, de Proyección, ya había mostrado que el rechazo a la continuidad de Milei supera levemente al histórico voto antiperonista —una inversión de la dinámica que en 2015 llevó a Macri a la Rosada y en 2023 a Milei—. Pero la oposición no encontró aún cómo capitalizar eso: el peronismo lleva ventaja en intención de voto, aunque la distancia con LLA es mucho más angosta que la brecha entre aprobación y rechazo al Gobierno sugeriría.




