Energía
Bajó la espuma del petróleo: Trump anticipó el fin de la guerra y calmó a los mercados
Los precios internacionales del crudo cayeron hasta un 8% tras las declaraciones del presidente estadounidense.
Los mercados energéticos globales registraron un fuerte alivio este martes, revirtiendo la tendencia alcista que había llevado al petróleo a rozar niveles críticos. El barril de crudo Brent, referencia para el mercado europeo, registró una caída del 7,5% para situarse en torno a los 91 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, cedió un 8,7% hasta rondar los 86 dólares. Este retroceso masivo ocurre apenas 24 horas después de que ambos índices amenazaran con quebrar la barrera de los 120 dólares debido a la escalada bélica en Medio Oriente.
La corrección en los valores está directamente ligada a un giro en las expectativas internacionales provocado por el presidente Donald Trump. En declaraciones recientes a la cadena CBS News, el mandatario norteamericano aseguró que la guerra con Irán «está prácticamente terminada», argumentando que el régimen de Teherán ha perdido su capacidad operativa estratégica. «No tienen armada, ni comunicaciones, ni fuerza aérea. Sus misiles están dispersos», sostuvo Trump, enviando un mensaje de victoria que los inversores interpretaron como el preludio de una estabilización en el suministro de hidrocarburos.

A pesar del optimismo que inyectó en los mercados, Trump mantuvo un tono de firmeza ante los republicanos en el Congreso, aclarando que el cese de hostilidades definitivo llegará solo cuando Irán carezca de toda capacidad de ataque contra Estados Unidos, Israel y sus aliados regionales. «Ganamos en diferentes niveles, pero no es suficiente», advirtió el jefe de Estado, quien incluso amenazó con intensificar la ofensiva militar si se produjera un bloqueo en el Estrecho de Ormuz, un punto neurálgico por donde circula gran parte del crudo mundial.
En un movimiento discursivo que sorprendió a la diplomacia internacional este martes, el presidente estadounidense también abrió la puerta a una resolución política. Aunque minutos antes ratificaba la superioridad militar, Trump afirmó que «es posible» un escenario de negociaciones directas con Teherán para poner fin al conflicto. Esta dualidad entre la presión bélica y la apertura al diálogo permitió que las bolsas de valores se recuperaran y que la prima de riesgo por interrupción de suministros comenzara a licuarse, alejando —al menos momentáneamente— el fantasma de una crisis energética global.
El impacto de estas declaraciones subraya la sensibilidad del mercado del petróleo a la geopolítica de Washington. Mientras que el lunes el temor a una guerra prolongada disparaba los precios, la narrativa de un conflicto «casi terminado» ha devuelto la cotización a niveles previos al recrudecimiento de las hostilidades. Sin embargo, los analistas advierten que la volatilidad persistirá mientras el Estrecho de Ormuz siga bajo amenaza y no se formalice un alto al fuego que garantice la seguridad de las rutas comerciales en el Golfo Pérsico.



