Política
Kicillof liderará el reclamo al Gobierno nacional por el envío de alimentos
El Gobernador de la Provincia de Buenos Aires encabezará una marcha junto a intendentes y movimientos sociales.
En un contexto de creciente tensión entre La Plata y la Casa Rosada, el gobernador Axel Kicillof ha decidido profundizar su perfil confrontativo mediante la movilización popular. El mandatario bonaerense convocó a una marcha masiva bajo la consigna de defender la seguridad alimentaria de los sectores más vulnerables. «No vamos a permitir que el ajuste nacional se haga con la comida de los chicos bonaerenses», expresaron desde el entorno del gobernador, marcando el inicio de una nueva etapa de resistencia política en las calles.
La medida surge como respuesta directa al recorte de transferencias no automáticas y el congelamiento de fondos destinados a programas de asistencia alimentaria. Según la administración provincial, la falta de envío de recursos por parte del Ministerio de Capital Humano ha puesto en jaque el funcionamiento de miles de comedores en el Conurbano y el interior provincial. La movilización busca visibilizar que la Provincia no puede absorber por cuenta propia el vacío financiero dejado por la Nación, especialmente ante el aumento sostenido en la demanda de asistencia social.

El despliegue territorial contará con el respaldo de los intendentes del peronismo y organizaciones sociales, quienes denuncian una situación de «emergencia alimentaria» de facto. Kicillof busca consolidar su liderazgo dentro de la oposición, articulando el reclamo institucional con la protesta social. «Estamos en la calle porque la política económica de Milei está rompiendo el tejido social y nosotros tenemos la responsabilidad de proteger a los que menos tienen», señalaron fuentes de la gobernación al explicar la importancia de esta convocatoria.
Más allá del reclamo puntual por los alimentos, la marcha funciona como un termómetro político para medir la capacidad de respuesta del peronismo frente al programa de ajuste liberal. Kicillof intenta demostrar que existe una alternativa de gestión basada en la presencia estatal, contraponiéndose al discurso de «motosierra y licuadora» del Ejecutivo nacional. La estrategia apunta a movilizar a la base electoral propia y a los sectores perjudicados por la inflación, convirtiendo la gestión de los alimentos en una bandera de soberanía provincial.
Por último, se espera que la jornada de protesta culmine con un mensaje político dirigido directamente al presidente Milei. Desde la provincia advierten que la judicialización de los fondos no ha dado los resultados esperados, por lo que la presión social se presenta como la vía necesaria para obtener respuestas. «La comida no es un gasto, es un derecho, y no vamos a dar ni un paso atrás en esta pelea», concluyó el llamado oficial, adelantando que esta marcha podría ser la primera de una serie de acciones coordinadas en todo el territorio bonaerense.



