boca de pozo
Joaquín Eguía: «Siempre estaremos en frente de Rolando Figueroa»
El referente de Fuerza Libertaria en Neuquén tiró la primera carta electoral: principios innegociables, 30.000 votos de base y la mira puesta en la provincia.
Joaquín Eguía tiene 27 años, es concejal por Fuerza Libertaria en Neuquén y pasó por el streaming Gente de Bien con una definición que no dejó mucho margen para la interpretación: «Vamos a estar en frente de Rolo Figueroa, quieras o no». La frase resume bastante bien el posicionamiento que viene construyendo su espacio de cara a las elecciones provinciales de 2027, donde se niega a ser parte del sistema de alianzas que, según él, terminó diluyendo a casi toda la oposición neuquina. «El único espacio que nunca se alió con el MPN somos nosotros», afirmó, y apuntó contra dirigentes de distintos partidos que, a su entender, terminaron cooptados por el oficialismo provincial.
Con 30.000 votos como base —número que debatió con los conductores durante la entrevista—, Eguía se paró en una posición de negociación frente a espacios más grandes. «Si quieren ganar la provincia, tienen que respetar lo que nosotros tenemos», dijo, dejando en claro que cualquier acuerdo electoral tiene condiciones. Confirmó que están armando una alianza con un espacio con peso en el interior, aunque prefirió no dar nombres todavía, y adelantó que tiene en mente armar una lista sub-35 para 2027, con tres o cuatro dirigentes de más experiencia como complemento. «Por una cuestión generacional, la juventud del partido va a terminar agarrando esto», sostuvo.

Proyectos propios con firma ajena
Uno de los temas que más ocupó la charla fue el de los proyectos que Fuerza Libertaria presentó y que, según Eguía, terminaron siendo levantados por otros. El de los limpiavidrios —que coincidió en un 90% con la ordenanza que finalmente aprobó el gobierno— y el del test de drogas en el Concejo fueron los ejemplos concretos. También mencionó que Figueroa se acordó de un proyecto sobre drogas que su espacio había presentado meses antes, justo cuando ya era políticamente conveniente sumarse. «Rolo en marzo se acordó de que lo habíamos presentado nosotros», dijo.
Sobre esto, su postura fue clara: «A mí no me importa que el crédito lo tome provincia, municipio o nación. Lo importante es que esté.» Aunque también dejó en claro que no le pasó desapercibido. En ese mismo tramo de la entrevista, criticó lo que llamó la «pseudo oposición» de la legislatura, dirigentes que durante años no presentaron proyectos ni hablaron en las sesiones y que ahora, a un año de las elecciones, empezaron a aparecer. «Tenés concejales que llevan tres años mudos y ahora resulta que son oposición», apuntó, sin dar demasiados rodeos.
Consenso y confrontación
Eguía también habló de su propia evolución dentro del Concejo. Reconoció que arrancó con un estilo más chocante y que eso le costó caro. «Mis primeros meses era más de ir a chocar. Hasta que me di cuenta de que no se me aprobaba ni un solo proyecto», dijo. A partir de ahí empezó a buscar acuerdos sin, según él, resignar posiciones de fondo. Mencionó buenas relaciones de trabajo con concejales de distintos espacios —incluyendo algunos del oficialismo— aunque dejó en claro que hay líneas que no cruza. No volvería a sentarse con Denise Stílger ni retomar vínculos con ciertos dirigentes provinciales con quienes tuvo rispideces. Y con Leandro López, aclaró entre risas, tampoco se tomaría un café.
Sobre los límites en política, fue bastante directo: para él la línea está en no meterse con temas familiares. «Cuando son ciertos, es otra historia, pero si no lo son, eso no se toca», dijo. Y reconoció que en un contexto donde los propios referentes nacionales corrieron ese límite, cada vez es más difícil saber dónde para la cancha.
En cuanto al estado y la situación social, Eguía habló del problema de los limpiavidrios y la gente en situación de calle como un ejemplo de un estado que llegó tarde. Planteó la necesidad de dar salidas laborales, abordar la salud mental y no esperar a que llegue el frío para ocuparse de quienes viven en la calle. «Siempre esperan que haga frío para abordar el tema, cuando el problema viene desde el año pasado», señaló.
En lo personal, habló del peso de tener a su padre —el periodista Carlos Eguía— como figura pública conocida en Neuquén, y de cómo eso influyó en su entrada a la política. También anticipó que por cuestiones familiares y de salud no está pensando demasiado en definiciones electorales propias por ahora. Lo que sí dejó claro es que Fuerza Libertaria va a estar en la cancha en 2027, y que no piensa hacerlo desde el costado.



