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El dengue toca la puerta de Neuquén: el mosquito ya está en los barrios
No hay circulación del virus, pero el Aedes apareció otra vez y el riesgo dejó de ser algo lejano.
La confirmación de una segunda ovitrampa positiva de Aedes aegypti volvió a poner al dengue en el centro de la agenda sanitaria y política de Neuquén. El hallazgo se dio en el barrio Mariano Moreno y se suma al registrado antes de Navidad en Villa Farrell. El mensaje oficial busca llevar calma, pero el dato es contundente: el mosquito transmisor ya circula en la ciudad.
Desde el Ministerio de Salud de Neuquén repiten una consigna que intenta bajar la ansiedad social: no hay circulación del virus del dengue. Sin embargo, el escenario es frágil. Neuquén tiene vector, y eso alcanza para encender todas las alertas. Porque el dengue no llega de golpe: se instala cuando el sistema subestima al mosquito.
La directora de Salud Ambiental y Cambio Climático, Irene Roccia, llevó algo de claridad a este asunto, que preocupa, pero donde también hay mucho desconocimiento en Neuqen, debido a que no es una zona originaria de este mosquito ni de la enfermedad: esta es la cuarta temporada consecutiva en la que se detecta al Aedes durante el verano.

El Ministerio de Salud recorre casas por casa, pero necesita de la colaboración de los vecinos para la prevención.
Años atrás, directamente no existía en la capital. Hoy, su presencia ya no es una rareza climática sino un dato importante, que tiene como contexto el aumento de temperaturas y la capacidad del mosquito de adaptarse a entornos áridos.
Mosquito del dengue: detección y vigilancia
Las detecciones no son producto de una mera casualidad, sino que surgen de un sistema de vigilancia con ovitrampas distribuidas en distintos puntos de la ciudad. Cuando una da positiva, se activa un operativo sanitario en un radio de 100 metros. No hay fumigaciones masivas ni despliegues espectaculares. Hay visitas casa por casa. Y ahí aparece el verdadero problema: el mosquito se cría puertas adentro.
Baldes, botellas, portamacetas, bebederos de mascotas, plantas en agua y piletas de lona abandonadas concentran la mayor cantidad de criaderos. El Aedes no vive en ríos ni lagunas, sino que vive en recipientes artificiales, muchas veces dentro de los hogares. Con calor intenso, su ciclo puede completarse en apenas una semana. Huevos hoy, mosquitos mañana.
Por eso, desde Salud insisten en que fumigar no alcanza. El insecticida mata al mosquito adulto, pero no elimina huevos ni larvas. Sirve en contextos de brote, no como política preventiva. La única estrategia efectiva es eliminar el agua estancada, cambiar el agua todos los días y revisar patios, balcones y terrazas.

Control del dengue en Neuquén.

El riesgo de dengue autóctono aparece si una persona infectada en otra provincia o país regresa a Neuquén durante el período en que el virus circula en sangre. Si un mosquito local la pica, el contagio deja de ser importado y pasa a ser propio. Ahí, el problema escala.
La recomendación es ante fiebre alta, dolor corporal, dolor detrás de los ojos o malestar general, especialmente con viajes recientes, hay que consultar de inmediato. Pero el mensaje de fondo es más incómodo y más político: el dengue no se frena solo con comunicados oficiales, sino con la colaboración de los vecinos en casa.
En Neuquén, el mosquito ya llegó. La pregunta es si la prevención va a llegar a tiempo.
Datos y recomendaciones a tener en cuenta
El dengue se cría en casa
Los criaderos más comunes están dentro de los domicilios:
•Baldes y tachos con agua
•Bebederos de mascotas
•Portamacetas
•Plantas en agua
•Piletas de lona abandonadas
•Cubiertas en desuso



