Política
El Gobierno preadjudicó la concesión de la Hidrovía al consorcio de Jan de Nul y Servimagnus
La Agencia Nacional de Puertos y Navegación ubicó al binomio en el primer lugar del orden de mérito.
En un paso fundamental para la reconfiguración del sistema logístico nacional, el Gobierno nacional comunicó la preadjudicación del contrato de concesión de la Vía Navegable Troncal, popularmente conocida como Hidrovía. A través de un dictamen de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), se recomendó otorgar la operación al consorcio integrado por la compañía belga Jan de Nul y la firma local Servimagnus. La Hidrovía es la ruta fluvial más importante del Cono Sur, por donde se transporta aproximadamente el 80% del comercio exterior de la Argentina.
El dictamen administrativo se inclinó a favor de Jan de Nul y Servimagnus tras repasar las sucesivas instancias de evaluación y otorgarles el puntaje más alto sobre la base de criterios técnicos y económicos. La propuesta técnica del binomio ganador superó holgadamente a la de su competidor más directo, el consorcio belga DEME, que quedó relegado al segundo lugar. Por su parte, la oferta de la firma brasileña DTA Engenharia había sido declarada inadmisible en una fase previa de la licitación al no cumplir con la debida presentación de la garantía de mantenimiento exigida en los pliegos.

Desde el Poder Ejecutivo destacaron que el proceso se desarrolló bajo estándares internacionales y con la asistencia metodológica de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) para blindar el sistema de puntajes. Además, detallaron que durante las etapas de evaluación no se registraron impugnaciones formales de los competidores y que la Justicia desestimó los planteos que pretendían ralentizar el avance del concurso. De concretarse el tramo final, el proyecto prevé una inversión global estimada en 10.000 millones de dólares.
La resolución de esta privatización despierta fuertes expectativas en el sector agroexportador, las terminales portuarias y las provincias ribereñas, que dependen de las condiciones de navegabilidad para mantener su competitividad internacional. El pliego estipula una baja de costos logísticos inmediata de casi el 15%, impulsada por el precio de peaje ofertado, además de una renovación tecnológica que incluye balizamiento inteligente de última generación, monitoreo satelital, gestión ambiental de control de derrames y la remoción preventiva de cascos hundidos. Asimismo, la alianza marca una nueva etapa comercial para Jan de Nul, que operó la vía los últimos treinta años pero ahora concursa junto a Servimagnus tras disolver su histórica sociedad con el grupo Emepa.
Tras la publicación oficial de este dictamen, el proceso ingresa formalmente en un período perentorio de siete días corridos para que las empresas participantes realicen las impugnaciones o reclamos correspondientes. En caso de que este plazo transcurra sin observaciones legales por parte de los competidores, la ANPYN quedará habilitada para emitir la resolución de adjudicación definitiva y proceder a la firma formal del contrato de concesión.



