Connect with us
http://politicaviral.ar/wp-content/uploads/2022/06/apaisado-sin-fondo-politica-viral.png

Cultura

El Indio Solari invisible: tres colaboraciones históricas del mito del rock

El músico dejó marcas indelebles en la música argentina a través de cruces generacionales, gestos de lealtad y poemas cedidos al tango.

Publicado

en

Indio

El Indio Solari construyó gran parte de su mística alrededor del misterio y una estricta selectividad a la hora de exponerse públicamente. Sin embargo, a lo largo de sus más de cuatro décadas de trayectoria, el exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota rompió ese hermetismo en ocasiones muy puntuales. Lejos de responder a exigencias comerciales, sus colaboraciones musicales siempre estuvieron guiadas por la amistad, la herencia del underground o la simple fascinación por la poesía. En su paso por el mundo, el músico dejó gemas dispersadas que expanden aún más su universo artístico.

Durante los primeros años de la década de 1980, en los pasillos compartidos del naciente rock post-dictadura, cobró vida «Mejor no hablar de ciertas cosas», una de las canciones más emblemáticas de Sumo. La letra fue escrita por el Indio y cedida a Luca Prodan. La banda del italiano la reformuló por completo: aceleraron el tempo, le imprimieron una base de bajo post-punk demoledora a cargo de Diego Arnedo y la convirtieron en un clásico del álbum Divididos por la felicidad (1985), inmortalizando un puente invisible entre los dos grandes tótems del rock nacional.

La lealtad con su propio equipo de trabajo dio origen a otra de sus intervenciones más recordadas a fines de los años 90. Rodolfo «El Soldado» Regunaga había trabajado durante años como plomo y asistente de escenario de Los Redondos. Cuando decidió emprender su camino solista, Solari y otros miembros de la banda le brindaron un apoyo crucial. El Indio aportó su voz en «Ángel de los perdedores», un track fundamental del disco Tren de fugitivos (1997). Con su tono barítono y desgarrador, la presencia del vocalista elevó la canción a la categoría de himno del rock barrial.

La inquietud artística de Solari no se limitó al rock, expandiéndose también hacia las nuevas expresiones de la música ciudadana. Un ejemplo de esto fue su cruce con la Orquesta Ciudad Baigón, una agrupación cooperativa de tango que llamó la atención del cantante por su impronta oscura y rioplatense. En un gesto de enorme generosidad, el Indio les cedió letras inéditas de su autoría para que fueran musicalizadas en clave tanguera. De esa sinergia nació «Una manera difícil de imitar un gallo», incluida en el disco Elogio de la traición (2014), donde las metáforas del universo ricotero se fundieron a la perfección con la tensión de los bandoneones.

Ya sea compartiendo la bohemia de los 80 con Sumo, respaldando el debut de un amigo como El Soldado, o reinventándose como letrista de tango junto a la Ciudad Baigón, el enorme Carlos Solari ha sabido intervenir en la cultura popular argentina de formas tan inesperadas como duraderas, confirmando que su influencia excede por completo los límites de sus propios escenarios.

Continue Reading
Clic para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *