boca de pozo
Pérdida de autoridad: el Senado aprobó el pliego de Michelli y expuso a Milei
La cuñada de Alconada Mon recibió el aval de la Cámara alta para ser jueza federal.
El Senado aprobó el pliego de Verónica Michelli y dejó expuesto un desafío directo al presidente Javier Milei. La candidata a jueza había sido vetada por el Presidente por ser cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, una decisión que abrió una crisis política dentro del oficialismo y generó cuestionamientos por el intento de condicionar una designación judicial a una relación familiar.
La postulación de Michelli fue aprobada por 44 votos afirmativos, aportados por el peronismo, bloques dialoguistas y el libertario Francisco Paoltroni. En contra votaron 18 senadores de La Libertad Avanza. La jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, se abstuvo, al igual que la radical chaqueña Silvina Schneider.
El resultado fue un golpe para la Casa Rosada. Milei había buscado retirar el pliego que él mismo había presentado, pero el Senado avanzó igual y convirtió el caso Michelli en una señal institucional y política: el oficialismo no logró imponer su voluntad ni siquiera en una discusión que había sido planteada por el propio Gobierno como una línea de obediencia interna.
Bullrich se abstuvo y volvió a diferenciarse
La posición de Patricia Bullrich volvió a quedar en el centro de la escena. La senadora ya había anticipado que no acompañaría el retiro del pliego y que ejercería una “objeción de conciencia”. En el recinto sostuvo esa postura.
“Tengo una objeción de conciencia. Estoy convencida de que no se puede atribuir consecuencias disciplinarias a una persona por una relación familiar. La evaluación que hace el Senado es por los méritos y estos se han merituado en los distintos pasos”, afirmó.
La frase marcó una distancia explícita con Javier y con Karina Milei, señalada en la interna oficialista como una de las impulsoras del veto a Michelli.
De esta manera Patricia Bullrich ratificó su autonomía respecto a la Casa Rosada, que se muestra débil frente a los desafíos de la exministra de Seguridad.
La sesión se desordenó por los pliegos
El tratamiento de Michelli se incorporó después de una fuerte presión del peronismo y de una discusión por el alcance del acuerdo parlamentario. La Libertad Avanza había intentado incluir los 73 pliegos judiciales en condiciones de ser tratados, aunque en Labor Parlamentaria se había hablado inicialmente de 50.
El presidente del interbloque peronista, José Mayans, denunció que se estaban rompiendo los acuerdos de buena fe y pidió que se aclarara formalmente cuál había sido el entendimiento previo. La vicepresidenta Victoria Villarruel reconoció que en Labor Parlamentaria se habían mencionado 50 pliegos y que antes de la sesión se habían sumado todos.
La tensión obligó a Bullrich a pedir un cuarto intermedio que se extendió por casi una hora. Finalmente, se acordó tratar todos los pliegos en condiciones de llegar al recinto, incluido el de Michelli. Quedaron pendientes, en cambio, las postulaciones de Alejandro Catania y Juan Galván Greenway, señalados por presuntos vínculos con el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y la de Juan Manuel Mejuto, objetado por su posible cercanía con el kirchnerismo y la agrupación Justicia Legítima.
El resultado final de la jornada no podría leerse como un triunfo del peronismo sino de la corporación judicial, que aumentó el grado de cosanguinidad entre sus más encumbrados exponentes.
Un paquete judicial con nombres de peso
Antes de votar el pliego de Michelli, el Senado aprobó por amplia mayoría 73 dictámenes para cubrir vacantes judiciales. En la lista figuraron candidatos vinculados a la llamada familia judicial, como Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti; Ana María Cristina Juan, esposa del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi; Juan Pablo Moldes, hijo de Germán Moldes; y Laureano Durán, hijo del ex camarista Alberto Durán.
También fue aprobado el pliego de María Julia Sosa, secretaria del juzgado de Julián Ercolini, el magistrado que instruyó causas de alto perfil contra Cristina Kirchner, como Vialidad y Hotesur-Los Sauces.
El exfuncionario macrista Jorge Djivaris consiguió aval para convertirse en vocal de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial de la Capital Federal, pese a haber recibido una impugnación. También fueron aprobados Juan Pedro Guidici como juez comercial, Mario Ferrario como juez de Cámara del Tribunal Oral Federal N°2 de San Martín, Nicolás Pacilio y Pablo Wilk, propuesto para el Tribunal Oral Federal N°2 de La Plata y mencionado en la causa conocida como “Gestapo antisindical”.




