Neuquén
Neuquén apuesta al turismo de cercanía: pesca, rutas de fe y nuevos destinos para el verano
La provincia busca consolidar su temporada con propuestas que van desde los clásicos ríos patagónicos hasta experiencias religiosas y pueblos emergentes, apostando al turismo interno como motor de recuperación.
Neuquén se prepara para una nueva temporada de verano con una estrategia centrada en la diversidad de experiencias y en el impulso del turismo de cercanía. En un contexto económico que desalienta los viajes al exterior, la provincia apuesta a retener a los visitantes nacionales y regionales con una oferta que combina naturaleza, cultura y espiritualidad.
“Más allá del factor cambiario, más allá de la competitividad que hay con otros destinos de la región, Neuquén tiene todo para tener una gran temporada”, afirmó el presidente de Neuquentur, Sergio Sciacchitano, durante el reciente congreso provincial de turismo. La idea, subrayó, es fortalecer la conexión con el público local y los viajeros que eligen escapadas cortas.

“Creo que el turismo interno es fundamental, el turismo de cercanía, y desde allí seguir trabajando en los mercados prioritarios, tanto nacionales como regionales”, agregó el funcionario, destacando que la provincia busca posicionarse como destino líder dentro de la Patagonia.
Pesca, rutas religiosas y destinos que ganan protagonismo
Entre las principales apuestas se destaca la pesca deportiva, una de las actividades más representativas del turismo en Neuquén. Los ríos Limay, Chimehuin y Aluminé atraen cada año a pescadores de distintas partes del país, muchos de ellos visitantes frecuentes que encuentran en esos paisajes un refugio natural.
“La pesca sin dudas es uno de los productos más importantes, más referenciales que tiene la provincia”, indicó Sciacchitano, al destacar la fidelidad del público que vuelve cada temporada.
Pero el plan no se detiene ahí. Otra de las propuestas en expansión es la denominada Ruta de la Fe, un circuito que recorre más de 800 kilómetros de norte a sur y enlaza templos, monumentos religiosos y comunidades con fuerte identidad espiritual. Se trata de un producto innovador que apunta a diversificar la oferta y captar a nuevos segmentos de visitantes interesados en el turismo religioso y cultural.
“Va a ser un camino que hay que consolidar y trabajar, pero será un producto turístico distinto para la provincia”, explicó el titular de Neuquentur, quien remarcó el valor simbólico y territorial de este nuevo atractivo.
Nuevos horizontes para los pueblos del interior
Además de los destinos tradicionales, el gobierno provincial busca impulsar localidades emergentes que combinan paisaje, historia y gastronomía. Uno de los ejemplos más destacados es Huinganco, conocido como el “jardín del Neuquén”, que este año sumó la plantación de más de 5.000 bulbos de tulipanes y una oferta creciente de senderos, miradores y propuestas culturales.
El fortalecimiento del sector no solo pasa por atraer visitantes, sino también por mejorar la capacitación de los prestadores turísticos. Más de 400 operadores públicos y privados participaron del congreso donde se debatieron temas como la inteligencia artificial aplicada al marketing, la sustentabilidad y la gastronomía como parte de la identidad neuquina.
“Hoy el turismo está en un momento sumamente competitivo, tanto a nivel nacional como internacional. Creemos que es fundamental estar a la altura de lo que el mercado requiere, y la formación permanente es clave para lograrlo”, señaló Sciacchitano.
Con estas acciones, Neuquén busca dejar atrás la dependencia exclusiva de la nieve y consolidar una oferta integral que incluya lagos, ríos, montañas, rutas religiosas, ferias gastronómicas y pueblos con encanto propio. La temporada que se aproxima no solo representa una oportunidad económica, sino también una invitación a redescubrir la provincia desde nuevas miradas.



