Neuquén
Karina Maureira cruzó a Manuel Adorni por los reclamos de Neuquén
La diputada llevó al Congreso una agenda con pedidos por rutas, financiamiento y deudas, y le exigió precisiones al jefe de Gabinete sobre el rol de Nación en la provincia.
La agenda de Neuquén se coló en el centro del debate nacional durante el informe de gestión que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó en la Cámara de Diputados. En ese escenario, la diputada Karina Maureira aprovechó su intervención para poner sobre la mesa una serie de reclamos concretos que, según planteó, impactan directamente en la vida cotidiana de la provincia.
No fue un discurso de posicionamiento político fuerte, sino más bien una batería de preguntas que apuntaron a obtener definiciones claras sobre temas sensibles: obras viales, financiamiento educativo, deuda en salud y el futuro de proyectos industriales estratégicos. La escena no pasó desapercibida en una jornada extensa, atravesada por más de 2.000 consultas de distintos bloques y marcada por la expectativa que generaba la primera exposición de Adorni en ese rol .

Infraestructura y producción: rutas y una planta en pausa
Uno de los puntos que concentró la atención fue el estado de las rutas nacionales que atraviesan Neuquén. La legisladora mencionó corredores clave como la 22, 40, 231, 237 y 242, todos con fuerte incidencia en la producción, el turismo y la conexión con Chile. El planteo fue directo: conocer qué obras están previstas, cómo se financiarán y en qué plazos podrían concretarse.
En paralelo, volvió a aparecer un tema que en la provincia lleva años sin definiciones de fondo: la situación de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), ubicada en Arroyito. Maureira pidió precisiones sobre su posible reactivación, el resguardo de sus instalaciones y el rol que tendrá el Estado nacional en su futuro. Se trata de un proyecto que, más allá de lo técnico, tiene peso simbólico y económico para Neuquén.
Fondos, educación y salud: los números que preocupan
Otro tramo de la intervención giró en torno al financiamiento. La diputada solicitó detalles sobre los recursos destinados a la educación técnica, un área especialmente relevante para el perfil productivo de la provincia. La inquietud apunta a saber si habrá continuidad en los programas que sostienen la formación vinculada a la industria energética y los servicios.
También se abordaron los fondos para discapacidad y vivienda, en particular los vinculados al FONAVI. Según expuso, la provincia viene cubriendo con recursos propios partidas que deberían contar con respaldo nacional, lo que genera un impacto en las cuentas locales.
En ese mismo tono, apareció un tema que preocupa a todo el sistema sanitario: la deuda del PAMI con prestadores de salud. Maureira pidió conocer cómo se regularizarán esos pagos y qué garantías habrá para sostener la atención a los afiliados, en un contexto donde hospitales y clínicas vienen absorbiendo ese desfasaje.
Un mensaje político con foco en la gestión
Sobre el cierre, la diputada dejó una frase que buscó resumir el planteo general: la necesidad de mirar a Neuquén más allá de Vaca Muerta. Sin confrontaciones directas, el mensaje apuntó a reforzar la idea de que la provincia necesita una planificación integral que incluya infraestructura, servicios y desarrollo social.
En un Congreso cargado de debates y tensiones, la intervención de Maureira se ubicó en un lugar más técnico que discursivo. Sin grandes estridencias, pero con una lista clara de pendientes, dejó planteadas varias preguntas que ahora quedan del lado del Gobierno nacional responder.



