Neuquén
Neuquén obligará a los supermercados a mostrar precios con QR desde mayo
La provincia pone en marcha un sistema digital que permitirá consultar valores actualizados desde el celular y refuerza los controles en grandes cadenas
Desde el 11 de mayo, hacer las compras en Neuquén va a sumar un paso más: escanear un código. La provincia resolvió que los supermercados y grandes cadenas deberán exhibir códigos QR con los precios de productos esenciales, una medida que apunta a que cualquier persona pueda chequear valores en el momento, sin depender solo de lo que aparece en la góndola.
La decisión alcanza a hipermercados, mayoristas y supermercados con más de cuatro sucursales que vendan productos de la canasta básica. En concreto, cada comercio tendrá que colocar estos códigos en los accesos y también en sus páginas web, con información actualizada en tiempo real. La idea es que el consumidor tenga una referencia clara antes de llenar el changuito.

La iniciativa ubica a Neuquén como la primera provincia en avanzar con un esquema de este tipo a nivel local. Según se informó, el desarrollo se trabajó junto a la Asociación de Supermercadistas Unidos y contó con la participación de grandes cadenas como Chango Más, La Anónima, Coto, Cencosud y Carrefour, que deberán adaptarse al nuevo sistema en las próximas semanas.
Cómo funcionará el sistema
El código QR deberá poder escanearse desde cualquier celular, sin necesidad de aplicaciones especiales. Al hacerlo, el usuario accederá a un listado de precios actualizado, lo que permitirá comparar rápidamente antes de decidir qué comprar. No es un detalle menor en un contexto donde los valores cambian con frecuencia y muchas veces generan confusión.
Además, la normativa establece que los comercios tendrán que garantizar alternativas para quienes no puedan utilizar esta tecnología. Esto incluye opciones como asistencia del personal o sistemas de información audible, con el objetivo de que el acceso a los datos no quede limitado solo a quienes manejan herramientas digitales.
Por otro lado, los negocios que no estén alcanzados por la obligación —principalmente los más pequeños— podrán sumarse de manera voluntaria. Desde el gobierno provincial deslizan que esperan una adhesión progresiva, aunque por ahora la exigencia recae en los grandes jugadores del sector.
Más controles y seguimiento en tiempo real
El nuevo esquema no solo apunta al consumidor. También introduce cambios en la forma en que el Estado controla los precios. La Dirección Provincial de Protección al Consumidor organizará inspecciones en tres niveles: verificación a través del sistema QR, controles en góndola y chequeos en línea de caja.
Este cruce de información permitirá detectar diferencias entre lo que figura en el sistema y lo que finalmente paga el cliente, una de las situaciones más habituales de reclamo. Con el QR como respaldo digital, las inspecciones podrían volverse más ágiles y, en teoría, más precisas.
Desde el Ejecutivo sostienen que la medida busca ordenar la información disponible, adaptarse a nuevas formas de consumo y ofrecer herramientas más claras al momento de comprar. En paralelo, también se intenta modernizar los mecanismos de fiscalización en un escenario donde la tecnología empieza a ocupar un lugar cada vez más central.



