Política
El Gobierno designó a un hombre de confianza de Mahiques en la UIF en medio del escándalo de Adorni
El Ejecutivo oficializó el nombramiento de un nuevo directivo vinculado al clan judicial.
En un movimiento que despierta suspicacias en el arco político y judicial, el Gobierno nacional oficializó la designación de un nuevo integrante en la Unidad de Información Financiera (UIF), Matías Gabriel Álvarez. El nombramiento recae sobre un hombre estrechamente vinculado a la familia Mahiques, uno de los clanes más poderosos de la justicia federal. Esta decisión administrativa se produce en un momento de extrema sensibilidad, mientras la gestión de Javier Milei enfrenta duras críticas por la transparencia en el manejo de fondos y las recientes denuncias que salpican al entorno de Manuel Adorni.
La UIF es un organismo estratégico encargado de prevenir y combatir el lavado de activos y la financiación del terrorismo, por lo que su control es clave para cualquier administración. La llegada de un perfil asociado al sector judicial «amigo» del oficialismo es vista por la oposición como un intento de blindar penalmente a los funcionarios ante posibles investigaciones futuras. El decreto, publicado en el Boletín Oficial, fundamenta la elección en la idoneidad técnica del candidato, aunque el trasfondo político de la relación con los Mahiques domina la discusión pública.


El contexto de la designación no podría ser más complejo, dado que coincide con el avance de causas que investigan presuntas irregularidades en la contratación de personal y manejo de recursos en la Jefatura de Gabinete. Desde diversos sectores cuestionan que, mientras se pregona una lucha contra «la casta», se utilicen organismos de control para ubicar a figuras con fuertes lazos en Comodoro Py.
Con este nuevo nombramiento, el Poder Ejecutivo refuerza su alianza con un sector de la justicia que ha mostrado sintonía con las reformas propuestas por el oficialismo. Sin embargo, la medida también profundiza la desconfianza de los organismos internacionales de control financiero, que exigen mayor independencia en las unidades de inteligencia.



