Política
Adorni bajo fuego en el Congreso: una presentación marcada por la falta de respuestas
El Jefe de Gabinete debutó en el Senado con una exposición que no logró disipar los cuestionamientos sobre su crecimiento económico.
El estreno de Manuel Adorni como Jefe de Gabinete en el recinto de Diputados dejó un saldo agridulce para la Casa Rosada. En una jornada tensa, el funcionario nacional se enfrentó a un interrogatorio que tuvo como eje principal las recientes denuncias sobre su patrimonio personal. A pesar de su habitual cintureo en las conferencias de prensa, Adorni se vio acorralado por legisladores de la oposición que le exigieron precisiones sobre el origen de sus bienes, pedidos de informes que el funcionario evitó responder con la profundidad esperada.
Durante las extensas horas de exposición, el eje de la discusión se desplazó rápidamente de la gestión técnica a la integridad ética del vocero convertido en ministro. La oposición, liderada por bloques que cuestionan la transparencia del entorno presidencial, remarcó que las explicaciones brindadas por Adorni fueron «evasivas» y no aportaron claridad sobre la evolución de sus activos. Para muchos analistas presentes, el funcionario no logró aprovechar la oportunidad para cerrar un flanco débil que viene desgastando su imagen pública en las últimas semanas.


«Quiero dejar en claro que he afrontado yo mismo los pagos de todos los viajes que realicé con mi familia y que unicamente se circunscribieron a vacaciones personales y de mi círculo familiar. No se trataron de viajes financiados por terceros en el marco del Decreto 1179/2016, ni de obsequios de ningún tipo», expresó el jefe de ministros de cara al cuerpo legislativo.
Lejos de acorralar, la presencia de Adorni pareció cohesionar a la oposición en torno a reclamos comunes. Además de las dudas patrimoniales, el Jefe de Gabinete debió dar cuenta de la parálisis en la obra pública y los recortes en áreas sensibles, recibiendo críticas incluso de sectores que suelen mostrarse dialoguistas con el Gobierno. La estrategia oficialista de intentar «exponer» a la casta política no surtió el efecto deseado y encontró en cambio un Congreso abroquelado en la exigencia de datos concretos sobre la marcha del país.
«Este jefe de Gabinete ya no goza con la confianza de este Congreso y nosotros vamos a trabajar para poder tener las instancias necesarias que la Constitución plantea, que es una interpelación con posible moción de censura», expresó el jefe del bloque de diputados de Unión por la Patria, Germán Martínez.

«Usted tendría que haber venido producto de una moción de censura, porque mientras se creía gracioso, diciendo que se deslomaba en Nueva York, la gente le decía Aloe Vera, porque cada día le encontraban una nueva propiedad», le dijo la diputada de izquierda, Myriam Bregman. «Hoy sí tiene cara de deslomado. Seis horitas le metió», lanzó la legisladora Natalia Zaracho, de Argentina Humana.
Si bien Adorni intentó mantener un tono firme y alineado con el discurso de austeridad de Javier Milei, sus intervenciones fueron interrumpidas por cuestionamientos sobre la veracidad de los datos macroeconómicos presentados. El «espectáculo» que el propio Gobierno suele denunciar en otros se trasladó al corazón del debate legislativo, donde el funcionario se mostró, por momentos, superado por el volumen de las demandas de los gobernadores representados en la Cámara Alta.
El paso de Manuel Adorni por el Congreso dejó más interrogantes que certezas. El Gobierno nacional no solo falló en su intento de recuperar la iniciativa política en la Cámara baja, sino que salió del recinto con la mancha de las sospechas patrimoniales aún vigente.



