boca de pozo
Figueroa no habló de Cristina y expone a su núcleo kirchnerista
Una consultora reveló la postura de los gobernadores. Se recicla el concepto de «la grieta».
Cristina Kirchner ya tiene prisión domiciliaria por la causa Vialidad, y una consultora nacional relevó las reacciones de los gobernadores. Muchos decidieron no hablar y otros, como el de Neuquén donde el gobierno de coalición de Rolando Figueroa, que tiene un grupo de kirchneristas adentro, casi ni se inmutaron.
El resultado, reflejado en un mapa elaborado por La Sastrería (la firma política que encabezan Santiago Malagoli y Matías Timerman), sacó a la luz cómo la grieta volvió a dividir aguas en torno a Cristina: ocho mandatarios salieron públicamente a defender a la expresidenta, cuatro la condenaron, dos se parapetaron en un respaldo institucional a la Corte Suprema y diez directamente eligieron el silencio.
Entre estos últimos está Rolando Figueroa, que ante la consulta directa, decidió no opinar sobre la sentencia. En su lugar, se escudó en una postura equidistante, más bien de reproche a una debate de «la grieta», tan viejo como inexistente. Como si se hubiera quedado en 2015.
“Hace mucho tiempo existieron unos u otros hechos que contribuyen a generar una grieta en la Nación que no ha contribuido a que el argentino esté mejor”, dijo el gobernador.
Rolando Figueroa: «Nos quieren empujar a la grieta»
El mandatario neuquino, que se presenta como un exponente de La Neuquinidad, explicó: “Cuando nos quieren empujar a la grieta nosotros decimos que no vamos a caer en la grieta, sino todo lo contrario. Vamos a continuar trabajando con las acciones que provoquen un bienestar en el pueblo”.
En ese punto insistió: “Siempre nos tratan de arrastrar a los neuquinos a algo en que nosotros no vamos a caer. Hemos sabido confluir en eso. Tenemos que entender cuál es la manera de pensar, que es mucho más evolucionada que pelearse unos con otros”.
Vale recordar que Neuquén siempre se mostró imparcial y distante de los gobiernos nacionales, salvo el MPN en el segundo mandato de Jorge Sapag, cunado fue con la boleta larga, pegada a la reelección de Cristina Kirchner. En ese momento. Figueroa también fue en esa boleta, como intendente de Chos Malal. Tiempos tan lejanos que los jóvenes influencers ya no recuerdan.
Pero hay un dato más llamativo. Figueroa gobierna con figuras del kirchnerismo dentro de su estructura política y administrativa, que han tenido vínculos históricos con el peronismo nacional, incluso hasta con Oscar Parrilli, la figura que hoy el gobernador elige como enemigo, a evocar frases y audios filtrados a los medios nacionales opositores al kircherismo.
Sin embargo, en este nuevo contexto, atravesado por la ofensiva judicial contra Cristina Kirchner, el oficialismo neuquino y sobre todo los militantes del peronismo rolista, guarda silencio. Ni los funcionarios ligados al kirchnerismo se pronunciaron, probablemente porque ya no pueden hacerlo libremente. Solo algunos tibios comentarios.
Según el informe de La Sastrería, los gobernadores que salieron a respaldar directamente a Cristina Fernández de Kirchner fueron:
Gildo Insfrán (Formosa)
Gerardo Zamora (Santiago del Estero)
Axel Kicillof (Buenos Aires)
Raúl Jalil (Catamarca)
Gustavo Melella (Tierra del Fuego)
Ricardo Quintela (La Rioja)
Osvaldo Jaldo (Tucumán)
Sergio Ziliotto (La Pampa)
Del otro lado, con expresiones claras en contra del kirchnerismo y a favor del fallo judicial, se ubicaron:
Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires)
Alfredo Cornejo (Mendoza)
Leandro Zdero (Chaco)
Rogelio Frigerio (Entre Ríos)
Otros dos adoptaron una postura más institucional, sin mencionar a CFK, pero en defensa del Poder Judicial:
Maximiliano Pullaro (Santa Fe)
Alberto Weretilneck (Río Negro)
Y finalmente, el bloque del silencio: diez mandatarios no dijeron nada en las primeras 24 horas desde que se conoció el fallo, entre ellos Figueroa. El resto fueron:
Gustavo Sáenz (Salta)
Carlos Sadir (Jujuy)
Hugo Passalacqua (Misiones)
Marcelo Orrego (San Juan)
Claudio Poggi (San Luis)
Ignacio Torres (Chubut)
Gustavo Valdés (Corrientes)
Martín Llaryora (Córdoba)
Claudio Vidal (Santa Cruz)
Una grieta que incomoda en Neuquén
La reacción de Figueroa ilustra una estrategia ya conocida: correrse del centro de la tormenta nacional para sostener una narrativa provincial. En la práctica, sin embargo, la neutralidad le impide a su propio gabinete tomar posiciones ideológicas, pese a que muchos de sus funcionarios provienen del kirchnerismo.
El silencio está lejos de ser neutral, y empieza a ser leído como una forma de control discursivo dentro de un esquema político que busca mantenerse operativo con el Gobierno nacional de Javier Milei, pero también con los actores residuales del peronismo que aún habitan en los rincones del poder.




