boca de pozo
De las cárceles al McDonald’s
Neuquén lleva años para construir un pabellón. El local de comidas rápidas, en cuarto meses.
Hace un año y medio que en Neuquén se habla de cárceles. Del colapso penitenciario, de presos hacinados en comisarías, de las condiciones de encierro y del recorte de la obra pública. En febrero de 2024, la Legislatura aprobó un endeudamiento por 52 millones de dólares para intentar revertir esa situación. Sin embargo, aún no se ha terminado ni un solo pabellón nuevo.
En paralelo, mientras el Estado todavía discute pliegos y contratos, en menos de cuatro meses se levantó un moderno local de McDonald’s en el oeste de la ciudad de Neuquén. Es un local que tiene paneles solares, fue construido con tecnología de punta y según sus dueños, es uno de los más avanzados del país. Ya abrió sus puertas, y empleó a 130 jóvenes de entre 18 y 23 años.
Las comparaciones suelen ser odiosas, pero en este caso son inevitables. La ampliación de la cárcel de la U11 -proyectada desde 2022- sigue empantanada, pero la cadena de hamburguesas más famosa del mundo demostró lo que pasa cuando hay planificación, decisión, ejecución y plata.
Con una provincia que parece atravesar su propio verano, impulsada por los recursos de Vaca Muerta, el contraste entre el impulso privado y el que tiene que generar el Gobierno instala una pregunta incómoda sobre el Ejecutivo.

Desde hace meses que se habla de cárceles colapsadas en Neuquén, pero los avances son muy lentos.
El nuevo McDonald’s se construyó con módulos industriales secos, traídos desde Ezeiza en camiones especiales. Todo el montaje fue limpio, rápido y sin demoras por lluvia o falta de personal. A eso se suma la instalación de grúas eléctricas de gran porte que, además de eficiencia, le permitieron a la empresa atribuirse una reducción de la huella de carbono de la obra, a pesar de todas las observaciones que hay a nivel internacional sobre los locales de comidas rápidas en general y Mc Donalds en particular.
McDonald’s en la ciudad del promedio de 30 años
El resultado está a la vista de todos, y en la inauguración hubo fotos, selfies y sonrisas con todos. Una obra privada, funcional y con impacto social real, terminada en menos de 120 días. Y una obra pública crítica, como lo es la de un penal saturado, aún en proceso de licitación por las etapas.
El gobierno de Rolando Figueroa impulsa desde que asumió una Ley de Emergencia Penitenciaria, aprobada en marzo de 2022. La norma permite acceder a financiamiento para revertir la saturación del sistema, que hoy cuenta con solo 443 plazas habilitadas, frente a una población de 545 condenados y 201 internos más alojados en comisarías.
El plan oficial contempla 416 nuevas plazas a distribuirse en tres unidades: Centenario (U11), Cutral Co (U22) y Zapala (U32). En la U11, se construye un pabellón de máxima seguridad, con un avance del 43,9%, mientras que los dos módulos de mediana seguridad (para 148 internos) siguen en etapa licitatoria.

Neuquén tiene su quinto McDonald’s que dará trabajo a 130 jóvenes de 18 a 23 años. Foto: Sebastián Fariña Petersen.

Lo más llamativo es que el pabellón actual de la U11, que hoy avanza lento, fue originalmente anunciado en 2022 por el entonces gobernador Omar Gutiérrez, pero la primera licitación fracasó.
Un pabellón para 26 internos
El proyecto incluye garitas, perímetro reforzado, zonas de visita, aulas, accesos especiales y un plazo de obra de 300 días corridos. Sí, casi dos años para alojar a 26 personas.
El contraste con el McDonald’s también abre otra lectura. El nuevo local se instaló en una ciudad donde el 62% de la población tiene menos de 30 años. Y este no es un dato para resaltar: 130 jóvenes de entre 18 y 23 años consiguieron trabajo en ese comercio. Muchos en su primer empleo formal. Lo que comen, lo que consumen, lo que buscan. Ahí hay una pista para pensar también las políticas públicas de un futuro que no debería parecerse a una hamburguesa ni a un expediente en calesita.
Mientras el logotipo de Arcos Dorados parece irradiar alegría en el oeste neuquino, en el gobierno se habla de un sistema carcelario que sigue colapsado, ¿Qué estamos haciendo mal?



