Política
El dato de pobreza se redujo 14 puntos en el segundo semestre de 2024: un 38,1% de la población es pobre
Desde distintos sectores cuestionan la metodología del Indec para medir pobreza e indigencia.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la pobreza en Argentina alcanzó al 38,1 por ciento de la población en el segundo semestre de 2024, una reducción del 14,8 por ciento en comparación con el primer semestre del mismo año. La indigencia, en tanto, se ubicó en el 8,2 por ciento. Desde el Gobierno, celebraron estos datos como el inicio de un proceso de mejora social, aunque especialistas cuestionan la comparación utilizada y advierten que la realidad económica de los sectores vulnerables no muestra una recuperación sostenida.
Buena parte de la caída en la pobreza se explica por el impacto de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar. Sin embargo, los analistas destacan un deterioro en la situación de los jubilados que perciben la mínima, quienes no han experimentado una mejora proporcional en su poder adquisitivo. Además, señalan que el Indec omitió comparar semestres equivalentes: en el segundo semestre de 2023, la pobreza alcanzó el 41,7 por ciento y la indigencia el 11,9 por ciento, lo que relativiza la magnitud de la mejora.

Otro punto de discusión es el desfasaje entre la composición de la canasta del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y la incidencia real de los servicios básicos y el transporte tras la reducción de subsidios. Según especialistas, estos costos impactan directamente en la capacidad de consumo de los hogares, algo que las estadísticas oficiales no reflejan con total precisión. «No vemos una recuperación real en la capacidad de consumo corriente de los hogares; todo lo contrario», advirtió Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA al medio La Política Online.
Mientras el Gobierno insiste en que los números del Indec reflejan una mejora concreta, Salvia prefiere hablar de una «supuesta mejora» que requiere un análisis más profundo. Si se comparan los datos del tercer trimestre de 2024 con los del mismo periodo de 2023, la pobreza se mantiene estable (38,3 en 3T24 vs. 38,6 en 3T23), lo que sugiere que el escenario macroeconómico, aunque con menor volatilidad inflacionaria, aún no ha generado cambios sustanciales en empleo y salarios reales.
En este contexto, los especialistas advierten que si bien la estabilidad macroeconómica es un factor positivo, el alivio en las cifras oficiales de pobreza no necesariamente se traduce en una mejora real para los sectores más vulnerables. La evolución del empleo y el poder adquisitivo serán clave para determinar si esta tendencia es sostenible o simplemente una ilusión estadística.
Fuente: NA



