Política
La faena vacuna cayó en marzo, el consumo interno siguió retrocediendo y el precio de la carne no afloja
Mientras el consumo interno cayó 10% en el primer trimestre, el precio del ganado en pie alcanzó su nivel más alto en quince años.
La cadena de la carne volvió a dejar una foto incómoda para el mercado interno argentino. Según el informe económico 302 de CICCRA, en marzo se faenaron 1.029.000 cabezas, una cifra que quedó entre las más bajas de las últimas décadas para ese mes.
En la comparación interanual, la actividad cayó 0,2%, lo que implicó 1.774 animales menos que en marzo de 2025. Si se mira contra febrero, hubo una mejora técnica del 3,8% al corregir por cantidad de días laborables, pero el dato de fondo sigue mostrando un nivel de faena muy ajustado.
La faena cerró un trimestre flojo
Durante el primer trimestre de 2026, un total de 349 establecimientos faenaron 2,973 millones de vacunos. El resultado marcó una baja de 7,6% interanual, equivalente a 242.920 cabezas menos que en el mismo período del año pasado.
Del total procesado en esos tres meses, los frigoríficos con habilitación de Senasa aportaron 2,343 millones de cabezas, es decir el 78,8% del total, mientras que el resto de las plantas faenó 630.260 animales.
Para CICCRA, el escenario actual responde a una combinación de factores que vienen arrastrándose desde hace tiempo: las sequías de 2022 a 2024, las inundaciones de 2025, la venta anticipada de animales, la reducción del stock de madres y el impacto negativo sobre el índice de preñez.
La participación de hembras volvió a encender una alarma
Al desagregar la faena por categorías, en el primer trimestre la de machos totalizó 1,555 millones de cabezas, con una baja de 9,8% interanual. La de hembras llegó a 1,418 millones, con un descenso más moderado de 5%.
Pero el dato más sensible apareció en la participación de las hembras dentro del total de marzo: fue de 47,8%, un nivel que CICCRA definió como muy por encima del límite compatible con el sostenimiento del rodeo vacuno.
La producción subió en marzo, pero no alcanzó para salvar el trimestre
En marzo, la producción de carne vacuna llegó a 243 mil toneladas res con hueso, un volumen 3,3% superior al de marzo de 2025, explicado por el mayor peso promedio de los animales faenados.
Sin embargo, el acumulado del trimestre cerró en 700 mil toneladas, con una baja de 5,1% frente al mismo período del año anterior. Es decir, hubo una mejora puntual en marzo, pero no alcanzó para revertir un arranque de año más flojo en términos productivos.
El consumo de carne vacuna siguió cayendo
Del lado del mercado interno, el informe también dejó una señal clara de retracción. En el primer trimestre, el consumo aparente de carne vacuna totalizó 512,8 mil toneladas, lo que significó una caída de 10% interanual.
A la vez, el promedio móvil del consumo por habitante se ubicó en 47,3 kilos por año en marzo, un nivel 3,7% inferior al de doce meses atrás.
El dato confirma que, más allá del peso cultural de la carne vacuna en la mesa argentina, el consumo sigue sintiendo el impacto de la pérdida de poder adquisitivo y del encarecimiento relativo del producto.
El precio del ganado en pie tocó máximos de quince años
Esa caída del consumo se dio en un contexto especialmente sensible para el bolsillo. Según CICCRA, entre diciembre de 2025 y marzo de 2026 el precio relativo del animal en pie alcanzó el nivel más alto de los últimos quince años.
Ese proceso de recomposición de precios ya se trasladó al mostrador. De acuerdo con los relevamientos del INDEC citados en el informe, en el último año algunos cortes vacunos registraron subas de hasta 68,9%, como en el caso del asado.
Menos faena, menos consumo y carne más cara
La foto que deja marzo combina varios movimientos al mismo tiempo: una faena históricamente baja para el mes, una producción trimestral en retroceso, una participación alta de hembras que genera preocupación sobre el rodeo, un consumo interno en baja y precios que siguieron escalando.
En otras palabras, el mercado de la carne entró en 2026 con menos volumen, menos margen para sostener el stock y con una demanda doméstica que sigue retrocediendo ante el peso de los precios. Para un país donde la carne vacuna sigue siendo una referencia económica, social y cultural, no es un dato menor.




