Política
Pluriempleo: más de 1.6 millones de trabajadores ocupan dos o más puestos laborales para cubrir sus gastos
El fenómeno alcanza niveles históricos ante la pérdida del poder adquisitivo y la insuficiencia de los salarios individuales.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reportó que 1.621.000 personas poseen más de una ocupación laboral en Argentina. Esta cifra representa un incremento del 15% respecto al mismo periodo del año anterior. El informe de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) indica que la necesidad de sumar ingresos adicionales responde a la imposibilidad de costear la Canasta Básica Total (CBT) con un único salario mínimo, el cual se ubica por debajo de la línea de pobreza.
La estadística oficial revela que el 45% de estos trabajadores desempeña su segunda actividad dentro del sector informal, sin acceso a aportes previsionales ni cobertura de salud. El perfil mayoritario del pluriempleado corresponde a jefes de hogar de entre 30 y 50 años, con un predominio de mujeres que suman tareas de servicio doméstico o ventas minoristas a sus empleos registrados. Los sectores con mayor incidencia de esta modalidad son el comercio, la docencia y la salud.

Un relevamiento complementario del Observatorio de la Deuda Social de la UCA destaca que la carga horaria promedio de este segmento supera las 60 horas semanales. El informe señala que la «sobreocupación» impacta directamente en el bienestar psicofísico de los trabajadores, aunque resulta la única vía para evitar el endeudamiento familiar. Según los datos procesados, siete de cada diez personas que buscan un segundo empleo lo hacen para pagar deudas previas o servicios básicos.
En términos comparativos, el porcentaje de personas con ocupaciones múltiples sobre el total de la población económicamente activa alcanzó el 12,2%, la marca más alta de la última década. Este crecimiento ocurre en un marco de baja del desempleo nominal, lo que sugiere una precarización de la calidad del trabajo. Los especialistas en economía laboral definen este proceso como «el fenómeno del trabajador pobre», donde la posesión de un empleo ya no garantiza la salida de la vulnerabilidad económica.
Las proyecciones de consultoras privadas sugieren que la tendencia se mantendrá al alza durante el segundo semestre de 2026. La falta de recuperación real de los sueldos frente a la inflación de servicios y transporte consolida el pluriempleo como una estrategia de subsistencia estructural en los sectores medios y bajos.



