boca de pozo
Afirman que la inflación de marzo habría sido más alta con una canasta actualizada del INDEC
¿A cuánto habría llegado el IPC si la canasta no midiera el precio de Blockbuster?
El 3.4 por ciento de inflación que informó el INDEC para el mes de marzo, podría haberse quedado corto si se actualizara la canasta de bienes y servicios con las que se elabora el informe. El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) volvió a poner bajo discusión la forma en que el INDEC mide la evolución de los precios bajo el título “La inflación bajo la alfombra”. El trabajo comparó el índice actual con un recálculo elaborado a partir de la Encuesta de Gastos de los Hogares 2017/18 y concluyó que la suba de precios durante la gestión de Javier Milei habría sido significativamente mayor a la que muestra la estadística oficial.
La tesis central del documento es que el IPC todavía utiliza ponderadores viejos, basados en la encuesta de gastos de 2004/05 actualizada a 2016, y que esa estructura no refleja con precisión el peso actual que tienen rubros como vivienda, transporte, educación, comunicaciones y servicios en el bolsillo de los hogares.

El dato de marzo también cambia con la canasta actualizada
El informe tomó como punto de partida la inflación de marzo de 2026, que fue de 3,4% según el INDEC. A partir de la actualización de ponderadores con base en la ENGHo 2017/18, CEPA recalculó ese número y sostuvo que el resultado habría sido de 3,54%, por encima del 3,37% que arroja la metodología vigente. La diferencia mensual es acotada, pero el documento plantea que, acumulada en el tiempo, produce un desfasaje mucho mayor.
El trabajo remarcó además que desde junio de 2025 la inflación mensual mostró una secuencia ascendente, con repetición de valores en agosto de 2025 y febrero de 2026, hasta llegar al 3,4% de marzo.
La brecha crece cuando se mira toda la gestión de Milei
Donde el informe pone el foco principal es en la inflación acumulada desde diciembre de 2023. Según la metodología oficial, el IPC acumuló 293,4% entre la asunción de Milei y marzo de 2026. Pero si se recalcula con la canasta de consumo surgida de la última encuesta de hogares, el alza treparía a 339,8%. La diferencia, siempre según CEPA, alcanza 46,4 puntos porcentuales.
El documento afirma que el mayor desvío se concentró en 2024, en meses atravesados por fuertes subas de tarifas y transporte. Allí menciona como casos relevantes febrero, marzo, abril y junio, cuando los incrementos en vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, junto con transporte, avanzaron claramente por encima del promedio general y habrían tenido un impacto mayor si el índice reflejara mejor la estructura de consumo actual.
El corazón de la discusión está en qué rubros pesan más
La clave metodológica del informe está en los cambios de ponderación. Según CEPA, con la encuesta vieja el rubro Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles pesa 9,4% en la canasta, mientras que con la ENGHo 2017/18 debería trepar a 14,5%. En Transporte, el salto sería de 11% a 14,3%; en Comunicaciones, de 2,8% a 5,2%; en Educación, de 2,2% a 3,1%; y en Bienes y servicios varios, de 3,6% a 4,3%. En paralelo, Alimentos y bebidas no alcohólicas bajaría de 27% a 22,7%.
La implicancia política del planteo es directa. Si en la etapa libertaria subieron con fuerza los servicios, el transporte y otros gastos fijos, un índice que les asigna menos peso del real tiende a moderar la magnitud de la inflación percibida. Ese es el núcleo de la crítica del centro de estudios.



