Neuquén
Un acto incómodo
Mientas se inauguraba el SAF Confluencia, Figueroa se molestó con dos peronistas. ¿Porqué?
La inauguración del Salón de Actividades Físicas (SAF) en el barrio Confluencia fue el escenario de un momento incómodo entre el gobernador Rolando Figueroa y dos referentes de la oposición peronista. Un momento raro, solo para el círculo rojo de la política.
Lo que parecía ser un evento protocolar, con la presencia del intendente Mariano Gaido, ministros y diputados, tomó un giro inesperado cuando el mandatario provincial -en su discurso- lanzó un mensaje directo mientras hablaba de la gestión de los recursos.

El acto transcurría con normalidad. Gaido, en su discurso, enfatizó la importancia de las obras públicas y destacó la buena relación entre la Provincia y el Municipio. Hizo hincapié en la necesidad de invertir el superávit en infraestructura, alineándose con su habitual estilo conciliador.
Pero cuando tomó la palabra Figueroa, el tono cambió por completo. Sostuvo, palabras más, palabras menos, que para tener superávit y hacer obras hay que cortar los negocios con el Estado, en un mensaje hacia lo que fue la gestión provincial del MPN.
Figueroa a los peronistas: «No es humo»
Luego, mientras hablaba de su gestión y el manejo de fondos, miró directamente a los diputados provinciales peronistas Darío “Pampa” Peralta y Darío Martínez, y soltó: “Esto no es humo”, en alusión a los spot que graba Peralta en referencia a que la gestión de Figueroa «no arranca».
El gesto incómodo no pasó desapercibido. Para quienes siguen de cerca la política neuquina, el episodio resultó bastante extraño.
Figueroa, con una posición de poder consolidada, parecía innecesariamente molesto por la presencia de los dos legisladores provinciales, que junto con la izquierda son los únicos opositores al Frente Neuquinizate.
Si bien su referencia a la falta de obras financiadas por Nación tenía un argumento de fondo, el hecho de apuntar a los peronistas en medio de un evento institucional generó sorpresa entre los presentes.
El momento dejó flotando una pregunta ente los analistas de la política: ¿por qué el gobernador, con la suma del poder en la provincia, puso tanto énfasis en marcar diferencias con dos opositores que, en la práctica, no representan una amenaza real para su gestión?



