Neuquén
Con el frente marchito
El Partido Justicialista neuquino en su peor hora.
Con el Frente de Todos marchito por una impresionante diáspora de partidos y agrupaciones, el PJ Neuquino atraviesa su peor hora. Sin un punto de acumulación política ni liderazgo, carece de atractivo, no gravita y sus dirigentes generan respuestas tardías con las que se exponen al ridículo.
A destiempo
El 30 de septiembre el concejal de la UCR Juan Peláez publicó una foto junto a tres integrantes de la familia Rioseco y Soledad Martínez, por el Frente Grande. La foto ofició como tapa de la presentación de un amplio y transversal acuerdo que tejió Peláez para robustecer su candidatura a la intendencia.
La margarita que el titular del PJ de la Ciudad, Marcelo Zuñiga, encontró sobre su escritorio esa misma mañana, ya había sido deshjojada.
Mientras las actividades de rosca se intensificaban en casi todos los frentes políticos Darío Martínez revisaba los detalles de la actividad que tenía programada para esa tarde: la presentación de un balance de su gestión al frente de la Secretaría de Energía de la Nación, a la que había renunciado hacía casi dos meses.
Uno a uno
El acuerdo electoral lanzado por Peláez en la capital y el lanzamiento de Rolando Figueroa por afuera de la estructura del Movimiento Popular Neuquino dejaron al PJ a la saga. Uno a uno, los integrantes del Frente se pliegan a otras estrategias. Recién el jueves 6 de octubre, con el acuerdo de Peláez sobre la mesa y Figueroa lanzado, el PJ anunció una «mesa de acción política» que tiene la facultad de entablar negociaciones con otros partidos.
La Unión de los Neuquinos ya había definido hace meses un acuerdo con los azules del Movimiento Popular Neuquino, dándole otra vuelta de tuerca a una experiencia política que reestablece su norte en cada período electoral.
Unión Popular, que a nivel nacional habían integrado el Frente de Todos, en el ámbito local continuarán funcionando como una colectora del MPN. Ratificando el poco poder de seducción del peronismo neuquino.
El Frente de la Participación Neuquina que lidera Ramón Rioseco, quien era uno de los accionistas mayoritarios del Frente de Todos, ya dueló la experiencia del FDT a nivel local cerrando un acuerdo con Juan Peláez, y todo indica que a nivel provincial transita un proceso similar pero hacia un acuerdo con Figueroa.
Rioseco había anticipado a Política Viral la necesidad de que el Frente de Todos amplíe su marco de acuerdos. Ante la falta de novedades desarrolló su propia estrategia.
El Partido de los Trabajadores del Pueblo, que a nivel nacional conduce el diputado del Frente de Todos Juan Carlos Alderete también tiene su expresión en la Provincia. Pero en la capital de Vaca Muerta sus dirigentes se apresuran en acordar con Rolando Figueroa.
El Frente Grande de Soledad Martínez, como ya se dijo, forma parte de la foto que publicó Peláez el 30 de septiembre, y a nivel provincial tiene diálogos muy avanzados con Figueroa.
También se rumorea que quien fuera precandidato en las PASO de 2021, por el espacio Neuquén de Todos, Fabián Ungar, deshoja su propia margarita. Se debate, entre un cierre con Figueroa o competir en la interna del devaluado Partido Justicialista Neuquino.
Marchita
Una de las definiciones de «marchita«, dice que es la falta de lozanía, frescura y verdor de una planta, o una persona que ha perdido la belleza, la frescura y la vitalidad.
Según señalan algunos operadores que miran con cierto recelo a la conducción del justicialismo, advierten que el problema de sujetarse a una estrategia electoral por dentro de esa estructura, es que sus dirigentes más encumbrados pasan muchas horas en modo avión, los mensajes les llegan tarde y las respuestas que brindan caen en saco roto. Duermen mucho la siesta, ironizó, o relató, un diputado.
Un dato que nadie pierde de vista y es revisitado diariamente tiene que ver con una encuesta que publicó este portal, que da cuenta que entre los votantes del Frente de Todos, Rolando Figueroa tiene mejor imagen que los representantes locales del Frente que gobierna el país.
Con este escenario, Darío Martínez se enfrentará a la incredulidad de sus propios partidarios, que, llegado el caso, no podrían entender por qué eludió un acuerdo con el principal opositor al MPN para en cambio presentar una candidatura que con mucha dificultad alcanzará el carácter de testimonial.
Si llegara a un acuerdo, difícilmente cosechará elogios, porque, como ya dicen abiertamente varios dirigentes, las decisiones que tomó la dirigencia del PJ neuquino en los últimos años llevaron al partido a un escenario en el que la única posibilidad de tener alguna gravitación electoral, es poniendo al partido a la saga de una candidatura ajena.




