Análisis
Las medidas de Massa
Javier Martínez desgrana los anuncios del flamante Ministro de Economía.
En medio de una corrida extendida desde el mundo financiero hacia la economía toda, a causa de las severas limitantes económicas locales y de una crisis política, económica y pospandémica global, Sergio Massa asumió al frente del ministerio de Economía con competencias que se extienden a las áreas de Agricultura, Ganadería y Pesca y Desarrollo Productivo.
Las medidas, contantes, sonantes y potentes, debían darse rápidamente. Y así ocurrió en la tardenoche del día de ayer, martes, en cuatro ejes. Sin gastar caracteres en descripciones “de estilo” y, por lo menos por el momento, sin un análisis que, a muy pocas horas de los anuncios, no podría arrogarse una mínima profundidad y/o consistencia: los 4 (cuatro) ejes del ministro Massa.
1 Orden fiscal.
Se cumplirá la meta del 2,5 de déficit primario establecida por el presupuesto, restringiéndose totalmente la financiación mediante ATN’s (Adelantos del Tesoro Nacional) del saldo disponible de ellos para el resto del año, reintegrándole al BCRA, en los próximos días, $ 10 mil millones de financiamiento, otorgado por este al Tesoro.
Continúa, por su parte, el congelamiento de la planta del Estado para todos los sectores de la administración pública nacional centralizada, con un régimen de información respecto de las nóminas de personal de la administración descentralizada y empresas del Estado.
En la misma línea, días pasados se abrió un canje voluntario de deuda para los vencimientos en pesos de los próximos 90 días, que finalizará el martes. El ministro adelantó que, al día de ayer, el canje registraba un compromiso de adhesión superior al 60% de las acreencias.
Respecto de los subsidios a los servicios públicos, se anunció que alrededor de 4 millones de hogares argentinos “renunciaron” a los subsidios. Por otro lado, de los más de 9 (nueve) millones que sí requirieron continuar siendo subsidiados, el subsidio será aplicado sobre el 50% de la tarifa, “premiándose” el ahorro de consumo.
Respecto del agua, la segmentación rige ya desde los consumos y tarifas del mes de septiembre próximo.
2 Superávit comercial.
Los mayores ingresos de divisas por exportaciones se impulsarán, sin las dilaciones propias de un tratamiento legislativo, a través de decretos de necesidad y urgencia (DNU) que dispondrán regímenes de promoción para la agroindustria, la minería, y el sector de hidrocarburos, por aumento de producción, así como para el sector de la economía del conocimiento.
En este sentido, el ministro dio a publicidad algo que ya era más que un secreto a voces, al referirse a irregularidades relacionadas con subfacturación exportaciones y sobrefacturación de importaciones en decenas de miles de operaciones de comercio exterior. A tales efectos, durante un plazo de 60 días las empresas que realizan tales tipos de operaciones, podrán rectificar las mismas, so pena de que, pasado el plazo, aquellas que hayan incurrido en dichas prácticas fraudulentas serán denunciadas ante el Poder Judicial de la Nación, además de hacerlo ante la Unidad Antilavado de los EE.UU., dada la participación de entidades financieras radicadas allí en las triangulaciones identificadas por la DGA (Dirección General de Aduanas, AFIP).
Con el fin de evitar tales maniobras a futuro, se implementará un sistema de traza del comercio exterior.
Se anunció, a su vez, y para pequeños y medianos operadores del comercio (potenciales o que operan actualmente) créditos a tasas diferenciales más un esquema de garantías para primeros exportadores.
3 Fortalecer las reservas.
El ministro adelantó que, en los próximos 60 días, y como resultado de compromisos alcanzados con las cadenas de valor de la pesca, del agro y de la minería, se producirán adelantos de exportaciones por un aproximado de USD 5 mil millones que engrosarán las reservas del BCRA.
Se va a licitar el segundo tramo del gasoducto “Néstor Kirchner”, con financiamiento privado, que no solo “pegará” positivamente en reservas sino respecto del equilibrio fiscal buscado.
Por otra parte, se espera lograr desembolsos de préstamos de organismos multilaterales de crédito por casi USD 2 mil millones, encontrándose en estudio cuatro ofertas de REPO de instituciones financieras privadas internacionales (entre ellas, una sería al JP Morgan norteamericano) y un fondo soberano, con destino a reservas y a recompra de deuda soberana.
En igual sentido, una primera una primera reunión de trabajo con el FMI, producida en el mismo día de ayer, se entabló principalmente buscando asegurar que continúen los desembolsos previstos en el Acuerdo de Facilidades Extendidas firmado para refinanciar el Crédito Stand By solicitado por el gobierno macrista en junio de 2018 y otorgado por el organismo por la cifra de USD 57 mil millones, de los cuales llegaron a desembolsarse poco más de USD 46 mil millones, en el préstamo récord en la historia del organismo desde su creación a partir de los Acuerdos de posguerra de Breton Woods.
4 Desarrollo con inclusión.
Una de las grandes novedades es que, junto con el anuncio del próximo 10 de agosto, del índice de movilidad jubilatoria que corresponde ser anunciado para regir desde septiembre, y en forma conjunta con Fernanda Raverta, directora ejecutiva de la ANSeS, se anunciará un “refuerzo” para jubilaciones y pensiones.
Además, convocará a las entidades empresarias y de trabajadores para asegurar un mecanismo que permita recuperar los ingresos, que incluye la mejora de las asignaciones familiares.
Asimismo, el ministro aseguró que se convocará, el próximo jueves, a empresarios y sindicalistas para definir mecanismos de recuperación del salario de trabajadores y trabajadoras del sector privado.
En la misma línea, siendo la empresa PyME la gran creadora de puestos de trabajo en la economía argentina, se unifican los programas de crédito en una sola línea, “Crédito Argentino”, que contará con unos $ 400 mil millones para fondear dicha producción PyME (entre las cuales se incluye, obviamente, la actividad puramente comercial PyME).
En el campo de la economía del conocimiento, también se anunció un programa para formar 70 mil programadores en los próximos 12 meses. El ministro exhortó al Congreso de la Nación al rápido tratamiento de leyes en materia impositiva, con incentivos para la construcción, la bio y nanotecnología, la agroindustria y la industria automotriz.
En particular, convocó también a la mesa de Enlace del llamado “campo”, para trabajar conjuntamente en el desarrollo de ese sector, lo cual implicará, obviamente, aspectos relacionados con los derechos de exportación (las “retenciones”) y la liquidación de granos.
En materia de inversión social: “Nuestra idea de país es que el plan sea la emergencia, y el trabajo, lo permanente”. El esquema de planes y programas sociales se reordenará de forma tal de promover la inserción en el mercado de trabajo, en un mecanismo por el cual, aquel beneficiario/a de un plan social que ingresa a un puesto de trabajo formal mantendrá, por el lapso de un año, el beneficio, y el empleador cargará con la diferencia entre el beneficio y el ingreso salarial de convenio, más la ART y la cobertura de obra social. Cumplido el año, el trabajador deberá optar entre continuar en el mercado formal de trabajo o seguir siendo beneficiario del plan social.
Todo esto, sin dejar de fortalecer el esquema de cooperativas. La auditoría de los planes sociales, según lo manifestado, redundará en la suspensión de planes en caso de irregularidades o incumplimientos, cruzando información con las bases de datos de la ANSeS.
Esto es todo. Y es mucho.
Los días, semanas y meses, revelarán sus resultados. Un análisis serio, como el lector merece, requiere de días. Días para repensar en función del pasado reciente y fresco (en un “hacia atrás”). Días para “esperar y mirar” como “caminan” las decisiones “finas” que se tomen en el sentido de lo anunciado, sus efectos.
Quizá algo pueda adelantarse, sosteniendo y leyendo el presente “menú” del ministro en una mano y, en la otra mano, releyendo la nota titulada “Es el consumo, …”. En ella se expuso, centralmente, como una idea en trazo grueso entre tanto diagnóstico, que no se estaba atendiendo un vector más que importante, sobre todo en la Argentina, del crecimiento con inclusión (léase, con redistribución de la riqueza): como su título lo señaló, el consumo, C. Y que esta podía ser, quizá, una solución.
Pero también se expusieron (como prolegómeno a la postulación de esta posible solución) las tensiones y distorsiones que estaba sufriendo nuestra economía.
El lector encontrará allí, y en lo ofrecido por el ministro en el día de ayer: tensiones y distorsiones, en la nota; soluciones directas a esas tensiones y distorsiones, en el “menú” del nuevo ministro. Incluso respecto del vector consumo, C: mejorar ingresos de trabajadores y trabajadoras (se entiende que sería mediante sumas fijas -como se propuso en la nota-), mejorar en jubilaciones y pensiones, actualizar o mejorar el acceso a asignaciones familiares (hoy, con topes en cantidades de pesos, totalmente desfasados).
Se resalta, en aquella nota, la importancia de la no cronicidad del déficit público, pero “se le baja el precio” como vector del fenómeno inflacionario, relacionando más a este con la escasez de dólares (restricción externa) y la “famosa” bimonetariedad de la economía argentina. A Massa, post anuncios, puede imaginárselo demandando a gritos, a los funcionarios a su cargo, que lo doten de dólares de donde sea; mientras, por otro lado, ajusta los grilletes de todo exceso de gasto estatal.
Si la inversión más no puede expandirse porque no hay dólares en el BCRA… Si, justamente, cuesta retener en el país cualquier dólar de exportaciones y el propio crecimiento se frena porque, ni aún con saldos comerciales históricos, las necesidades de importaciones de insumos y bienes de capital (maquinarias y equipos; pagaderas en dólares) pueden ser satisfechas… Si el gasto público no puede incrementarse más allá de umbrales en los que, “al parecer”, ya nos encontramos… ¿Será que, finalmente (y como propone aquella nota), lo que queda (o, más bien, lo que resta) es el consumo, C?
Por Javier Martínez
Cdor. Público – FCE-UBA
(Título en trámite).




