boca de pozo
Polémica contratación de un arquitecto en la ADUS
La contratación de un estudio de arquitectura levantó sospechas y cuestionamientos.
En Neuquén estalló una nueva polémica por una contratación directa que involucra a la Agencia de Desarrollo Urbano Sustentable (ADUS) y que ya levantó sospechas en la política.
La resolución oficial aprueba el pago de $37.100.000 un arquitecto para la realización de un anteproyecto de viviendas colectivas en un terreno del Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU).

Hasta ahí, podría sonar como un trámite administrativo más. Pero el dato que encendió todas las alarmas es que el arquitecto comparte el estudio y es socio del hijo de un importante funcionario de esa entidad, firmante de la contratación.

La ADUS lanzó un programa de recupero financiero de viviendas ante la crisis habitacional, pero no está exento de polémicas.
El contrato establece que el arquitecto deberá entregar el anteproyecto en 30 días, con la posibilidad de cobrar un anticipo del 30% (unos $11,1 millones) apenas firmada la póliza de caución. El resto se cancelará al presentar los planos y recibir la certificación del auditor designado.
La resolución argumenta que se optó por la contratación directa por “conocimiento y especificidad del profesional”, amparándose en la Ley 687, pero críticos ya hablan de un conflicto de intereses evidente.
ADUS, contratación directa: la crisis habitacional
En Neuquén hay una crisis habitacional, y también el gobierno ha lanzado el lema «tolerancia cero» y transparencia. También se sabe que hay un déficit habitacional, que se intenta revertir, con una promesa de recuperación de fondos y nuevas inversiones.
Pero la decisión de contratar al socio de un familiar directo de un funcionario de la ADUS -y con fondos públicos- generó ruido interno en los pasillos de la política.
El anteproyecto deberá estar terminado en apenas un mes. Y el escándalo, probablemente, tarde mucho más en cerrarse.



