Neuquén
Figueroa encabezó la entrega de una nueva bomba para reforzar el abastecimiento de agua en la Comarca Petrolera
Permitirá recuperar la operatividad total del sistema de captación sobre el río Neuquén.
El Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) avanza con su plan de mantenimiento intensivo en el sistema de captación del río Neuquén, con el objetivo de mejorar la provisión de agua potable a Cutral Co y Plaza Huincul. En ese marco, este miércoles se presentó el nuevo motor de una bomba de gran porte, que será clave para garantizar el abastecimiento en la región.
El acto de entrega fue encabezado por el gobernador Rolando Figueroa, junto a los intendentes Ramón Rioseco (Cutral Co) y Claudio Larraza (Plaza Huincul), además de funcionarios provinciales y autoridades del EPAS. El motor pesa alrededor de seis toneladas y, junto con la bomba que impulsará, alcanza un total de 10.000 kilos. Será instalado por personal técnico en la planta potabilizadora Buena Esperanza.

La incorporación del nuevo equipo permitirá contar con tres bombas operativas sobre el muelle de captación: dos en funcionamiento y una de respaldo. “Andaba una bomba, ahora tenemos tres”, celebró Figueroa, quien remarcó que esto representa una mejora sustancial respecto al último verano y brinda mayor previsibilidad para la temporada estival.
La obra se enmarca en un acuerdo entre el EPAS y los municipios de Cutral Co y Plaza Huincul. Las comunas aportaron el motor, valuado en más de 200 millones de pesos, mientras que el organismo provincial afronta la reparación con una inversión superior a los 250 millones.
“El Estado debe estar presente”, subrayó el gobernador, y valoró el trabajo conjunto entre provincia y municipios. “¿Qué sería de los vecinos si dijéramos ‘sálvese quien pueda’? Muchos piensan así, creen que el Estado no es necesario, pero nosotros tenemos otra mirada”, agregó.
Rioseco destacó la complejidad de llevar agua potable a las ciudades y pidió visibilizar el esfuerzo de los trabajadores y del Estado. “Es un recurso escaso y muy difícil de sostener. Este tipo de acciones reflejan compromiso”, sostuvo. Larraza, por su parte, agradeció al personal del EPAS por el trabajo de años con un sistema limitado: “Ahora sumamos una tercera bomba para minimizar riesgos. Seguiremos con nuevas obras para mejorar la distribución”.
El presidente del EPAS, Gustavo Hernández, detalló que la captación desde el río Neuquén es uno de los servicios “más complejos y costosos” que tiene el organismo. Explicó que con los sistemas de Buena Esperanza y Barreales se garantiza el abastecimiento a las dos localidades. “Hace muchísimos años que no se contaba con los tres equipos de bombeo en funcionamiento”, indicó.
La bomba, de 10 metros de altura y 1.200 HP de potencia, impulsará agua a través de un acueducto de 2 kilómetros hasta la planta potabilizadora, superando un desnivel de 190 metros. La maniobra de instalación, que se realizará en etapas, requiere maquinaria especializada y marca un avance significativo en el fortalecimiento de la infraestructura hídrica de la comarca.



