boca de pozo
Mientras se conocía el fallo de Loretta Preska Figueroa buscaba inversiones en New York
El gobernador destacó ante inversores las ventajas de la provincia para el desarrollo energético y tecnológico.
Por esas cosas del destino, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, llevó a Nueva York, el mismo día que se conoció el fallo de la jueza Loretta Preska sobre YPF, un mensaje en torno a la «paz social» como activo para atraer inversiones.
Durante su exposición ante empresarios y miembros del Consejo de las Américas, y más tarde en un encuentro organizado por el Consulado General y Centro de Promoción Argentino en la ciudad, Figueroa remarcó que “Neuquén es una zona libre de conflictos, donde existe paz social”.

“Es fundamental y no es un tema menor para permitir la llegada de inversiones a la provincia. En el mundo, cada vez ha adquirido mayor importancia”, aseguró el mandatario, acompañado por la presidenta del Consejo de las Américas, Susan Segal; miembros del consulado argentino y los ministros neuquinos Juan Luis ‘Pepé’ Ousset (Jefe de Gabinete) y Gustavo Medele (Energía y Recursos Naturales).
Energía, data centers y desarrollo integral
Figueroa subrayó el potencial energético de Neuquén y la necesidad de acelerar la explotación de los recursos: “Somos conscientes de que tenemos aproximadamente 30 años para monetizar nuestro subsuelo, con lo cual tenemos que acelerar las posibilidades de extraer los recursos”. Y agregó que la provincia trabaja para brindar seguridad energética, no solo en hidrocarburos sino también en energías renovables.
En un guiño a las tendencias globales, mencionó el auge de la inteligencia artificial y la demanda energética que esta genera. “El mundo está cambiando el reemplazo obsesivo de los hidrocarburos por la búsqueda de seguridad energética. Neuquén reúne todo eso y además puede promover un lugar donde se puedan asentar data centers. Tiene ventajas competitivas, como el clima y la posibilidad de contar con diferentes fuentes de energía”, señaló.
Pero aclaró que “Neuquén no es solo energía” y destacó otros sectores como el turismo, la producción agroindustrial y el desarrollo tecnológico. “El plan de desarrollo que tenemos es integral”, afirmó, destacando la necesidad de generar empleo en el sector privado como una política central de su gestión.
Neuquén aspira a estar entre las tres primeras economías provinciales
Figueroa resaltó el peso económico de Neuquén a nivel nacional: “Somos la cuarta provincia que más aporta al Producto Bruto Geográfico y a las exportaciones del país”, afirmó. Y se animó a proyectar que para 2030 Neuquén podría estar “compitiendo palmo a palmo con Córdoba y Santa Fe, disputando el segundo lugar”.
Sin embargo, advirtió sobre los desafíos de infraestructura. Reconoció un déficit de 4.000 millones de dólares en obras necesarias para la provincia y vinculó esta cuestión directamente con la paz social: “La infraestructura va siempre asociada a tener paz social. Muchas veces el inversor termina mirando como último capítulo a la paz social y es una de las primeras cosas que debemos mirar. No es lo mismo llegar a un país y tener determinados conflictos desde el vamos”, dijo el Gobernador, mientras la provincia atraviesa una cruda ola polar que, en algunos poblados, pone en crisis la prestación de servicios básicos.
Inversión pública y privada
Para Figueroa, el crecimiento de Neuquén necesita la sinergia entre el Estado y el sector privado. “Todas estas inversiones que queremos volcar son siempre para la infraestructura y buscando la sustentabilidad social”, indicó, y concluyó: “Tiene que estar la inversión pública, pero deben estar las condiciones para que exista la inversión privada”.
Con su gira por Estados Unidos, Figueroa busca posicionar a Neuquén en el radar de los grandes inversores internacionales, presentando a la provincia no solo como el corazón energético de la Argentina, sino como un territorio con estabilidad social y proyección de crecimiento. Pero el panorama judicial no ayudó al Gobernador neuquino.
El fallo de Loretta Preska abre varios interrogantes sobre el futuro de las inversiones en Vaca Muerta, donde YPF aparece como un actor central en la organización del negocio.



