boca de pozo
CALF y Lamelas se vieron cara a cara por Huawei: no hubo fotos
Tras semanas de presión por visas, cooperativa y embajador dialogaron sin imágenes.
Después de casi tres semanas de tensión diplomática, la Cooperativa CALF de Neuquén y el embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, se sentaron cara a cara este miércoles en Buenos Aires. llamativamente no hubo fotos del encuentro, de alta exposición política, en un tema sensible. Los estadounidenses se rigen como «los dueños» de Vaca Muerta, en sociedad estrategia con YPF, que es la operadora impulsora de proyectos.
La reunión se hizo en el Palacio Bosch, la residencia oficial del representante norteamericano, y ambas partes coincidieron en describirlo como un diálogo «productivo» e «institucional». Sin embargo, ni la cooperativa ni la embajada mostraron una sola imagen del encuentro, algo inusual tratándose de una reunión que había escalado hasta el Congreso de la Nación.
Según el comunicado oficial de CALF, la delegación de la cooperativa estuvo encabezada por su presidente, Marcelo Severini, y la integraron el vicepresidente Carlos Quintriqueo, la secretaria general Yenny Fonfach, el responsable de Tecnologías de la Información, Sergio Fernández Novoa, la responsable de Finanzas, Florencia Quiroga, y el responsable de Comunicación, Agustín Mozzoni.

Representantes de Huawei con CALF en Neuquén.

Por el lado estadounidense, además de Lamelas, participaron el consejero político Josh Temblador, el consejero económico Matthew Stokes, la consejera de Asuntos Públicos Lydia Barraza y el agregado de prensa Michael Brooke.
CALF y EEUU: de qué hablaron
Los dos comunicados —el de la cuenta de CALF y el del propio embajador— coinciden en los mismos ejes: la seguridad de las telecomunicaciones y la expansión de las redes de la cooperativa hacia la zona de Vaca Muerta.
CALF informó que «ambas partes coincidieron en la importancia de mantener el diálogo por los canales institucionales» y que Lamelas «expresó particular interés en la expansión de CALF en la región de Vaca Muerta», mencionando que su gobierno estaría dispuesto a explorar apoyo en «financiación, equipamiento y calidad».
Lamelas, por su parte, escribió en su cuenta oficial: «Recibí hoy en el Palacio Bosch a las autoridades de CALF. Mantuvimos un diálogo productivo sobre el trabajo de la cooperativa en Neuquén, la expansión de sus servicios en Vaca Muerta y la importancia de cuidar la seguridad de los datos. Esperamos seguir trabajando juntos».
Ninguno de los dos comunicados menciona explícitamente a Huawei, la empresa china en el centro de la disputa original, ni aclara si la embajada presentó por escrito las objeciones técnicas que CALF venía reclamando desde hacía más de una semana.
El contexto: de las amenazas de visa al Congreso
La reunión fue el capítulo más reciente de un conflicto que arrancó a mediados de julio, cuando el gerente de Tecnología de CALF, Sergio Fernández Novoa, empezó a recibir mensajes de WhatsApp de un agregado económico de la embajada advirtiéndole que el gobierno de Estados Unidos podía restringir o revocar visas a los directivos de la cooperativa si avanzaban con un acuerdo tecnológico con Huawei para un data center regional y el despliegue de fibra óptica.
CALF hizo públicas esas comunicaciones, elevó un reclamo formal a la embajada y a la Cancillería, y el propio Lamelas terminó confirmando por carta que los mensajes «reflejaban fielmente la política de Estados Unidos», además de sostener en declaraciones públicas que el ingreso a su país es «un privilegio, no un derecho».
El caso escaló hasta la Comisión de Asuntos Cooperativos de la Cámara de Diputados, donde el vicepresidente de CALF, Carlos Quintriqueo —también secretario general de ATE Neuquén—, cuestionó la lógica de la presión: «Para aquellos que hablan de libre comercio, me parece que solo funciona si es con los amigos». En esa misma sesión, los diputados libertarios se retiraron del recinto cuando la oposición cuestionó al gobierno de Javier Milei por no haber salido a defender la autonomía de la cooperativa frente a la embajada.
¿Por qué no hubo fotos?
Es el dato que más llama la atención del desenlace: después de un conflicto que tuvo mensajes filtrados, cartas cruzadas, una sesión en Diputados y semanas de cobertura mediática, la reunión que debía «bajar el tono» a la tensión se cerró con dos comunicados de texto puro, sin una sola imagen del embajador y los directivos de CALF juntos.
No hay una explicación oficial de ninguna de las dos partes sobre esa ausencia, así que cualquier lectura es especulativa. Pero en este tipo de encuentros diplomáticos tensos suele pesar un cálculo político de ambos lados: una foto de sonrisas y apretón de manos puede leerse como que CALF «cedió» ante la presión de la embajada, algo que la cooperativa viene evitando explícitamente al insistir en que no está tomando partido en la disputa entre Estados Unidos y China.
Y desde el lado de Lamelas, una imagen amistosa con una entidad que además cerró un acuerdo con Huawei podría contradecir el discurso de «seguridad nacional» que usó para justificar la presión inicial. En ese sentido, el silencio fotográfico puede leerse menos como un detalle casual y más como una forma que eligieron ambas partes de no darle a la otra —ni a la opinión pública— una imagen que pudiera usarse en su contra.




