Política
A falta de unidad, Massa, Máximo y Kicillof buscan armar una agenda común
Los tres dirigentes peronistas mantuvieron una extensa reunión en La Plata.
Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa encontraron en la Gobernación bonaerense un descanso al laberinto en el que se convirtió la interna peronista bonaerense. Un recoveco común para suplir el acuerdo en torno al liderazgo, con una agenda que, al menos, les permita ir juntos.
Así, tras varias horas de cónclave, los principales referentes del peronismo ampliado se fueron sin definiciones concretas sobre las candidaturas, aunque sí acordaron compartir el control del armado legal y partidario e intercambiaron opiniones sobre la actualidad económica e institucional que atraviesa la Argentina de Milei. Una sociedad en la que nadie puede tomar decisiones sin la firma de las otras partes.

“Solamente ellos tres”, describieron fuentes cercanas a los protagonistas sobre el hermetismo del encuentro, que reunió a la mesa chica del kirchnerismo (La Cámpora), el massismo (Frente Renovador) y el axelismo, representado por el Movimiento Derecho al Futuro (MdF), espacio político que impulsa el gobernador para su propia candidatura presidencial.
Una foto imaginaria, una pelea concreta y la unidad necesaria
No hubo foto del encuentro ni declaraciones oficiosas de los voceros de ninguno de los tres contertulios, pero los trascendidos indican que el tridente peronista resolvió avanzar con “apoderados cruzados”, es decir, designar representantes legales de cada sector dentro de la Junta Electoral partidaria. El objetivo es garantizar que todas las tribus peronistas estén representadas cuando llegue el momento más tenso: la inscripción de las candidaturas.
El trascendido proyecta una foto imaginaria porque no hay registro, la pelea es por intereses tan concretos e inmateriales como la conducción del peronismo y la candidatura presidencial del 2027. Pero las declaraciones que surgen de todos los sectores dan cuenta de un sistema de dependencia recíproca que vuelve necesaria la unidad.
“Habrá un apoderado por cada sector”, indicaron dirigentes que están al acecho de las migajas que se caen de las mesas chicas. Además, se resolvió que en la Junta Electoral haya dos representantes por espacio. Es un paso tangible hacia una lista única, aunque las conversaciones seguirán en las próximas horas.
El fantasma de Milei, las diferencias internas y una agenda común
Más allá de las discusiones electorales, los tres dirigentes coincidieron en criticar el impacto del ajuste libertario sobre la provincia de Buenos Aires. Hablaron de despidos, cierre de fábricas, caída del consumo y crisis energética. Incluso, se mostraron especialmente preocupados por la disolución de Vialidad Nacional, decretada por el presidente Javier Milei, y el riesgo que implica para las obras y el mantenimiento de rutas en territorio bonaerense.
La construcción de una agenda común puede ser una buena ortopedia para darle cohesión a un puñado de dirigentes que, si bien no podrán construir un bloque de unidad para las próximas semanas, tal vez puedan acordar lo suficiente como para ir juntos.



