Neuquén
Narco y petróleo, el cóctel explosivo que puede llevar a Neuquén al peor escenario
Figureoa juntó las cabezas de todos los poderes para una luchar contra el «microtráfico».
El gobierno de Rolando Figueroa avisó que le declaró la guerra al microtráfico. Firmó este un acuerdo con intendentes, jueces y legisladores para enfrentarlo, pero la realidad es más dura: la droga ya es una economía en los barrios y el auge petrolero puede acelerar una crisis aún peor.
Lo que pasó en Comodoro Rivadavia entre 2008 y 2012 es como el futuro de lo que viene en Neuquén. Crecimiento del petróleo, llegada de bandas criminales, disputas territoriales y un Estado que podría no contener la violencia. Neuquén tiene todos los ingredientes para repetir esa historia.
El fiscal general José Gerez fue uno de los primeros en tomarse en serio la palabra, cuando todos repetían «narcomeudeo», como bajándole el precio comunicacional a una pelea, y no instalar que Neuquén empieza a ser una provincia narco. «Narcomenudeo me suena a menudos de pollo, yo hablo de microtráfico, es un problema en serio», dijo.

El gobernador Rollando Figueroa le declaró la guerra a las bancas del microtráfico. ¿Es posible ganar esa batalla?
El gobierno apuesta a más patrulleros, chalecos antibalas y pistolas. Pero hay un problema que pocos mencionan y es que la Policía de Neuquén tendrá que meterse de lleno con todos los recursos, si quiere competir con el dinero del narco.
El acuerdo que firmó Figueroa incluye la creación de Consejos Regionales de Seguridad. En teoría, suena bastante bien. Pero la experiencia demuestra que estos espacios suelen quedarse en reuniones, fotos, y diagnósticos sin impacto real.
Un agente de policía gana cerca de 1 millón de pesos. ¿Cuánto gana un soldadito narco en los barrios que por mucho más puede exponerse a una guerra de bandas?
El problema va más allá de la droga, porque el gobierno provincial ve, precisamente, que el 90% de los crímenes (y parte de la inseguridad y los robos), y extorsiones, está relacionado con la venta de estupefacientes.
El petróleo y la droga: cuando el crimen sigue el dinero
Es que Vaca Muerta no solo atrae inversiones y empleo, también es un imán de un mundo despojado, de personas que llegan a la provincia y no siempre encuentran trabajo. Esto ya pasó en Chubut con el auge petrolero, que trajo consigo bandas narco que no solo vendían droga, sino que lavaban dinero, y financiaban prestamistas.
Neuquén ya está viendo los primeros síntomas. Un informe de la Subsecretaría de Seguridad reveló quelas ciudades petroleras ligadas a Vaca Muerta son los puntos más calientes. La combinación de sueldos altos y pobreza crea el caldo de cultivo perfecto para el avance narco.
Figueroa les juntó las cabezas a los tres poderes del Estado. Sostuvo que está el compromiso político de meterse a patear ese nicho, que combinado con la alta inmigración que tiene la provincia por el petróleo, puede terminar con altos índices de inseguridad, más allá de las estadísticas oficiales del ministerio de Seguridad.
«Tenemos que darle un abordaje integral a la familia y resolver sus problemas. Por eso estamos trabajando y en seis meses vamos a tener terminado un Código de la Familia, que nos va a permitir que la Justicia esté mucho más cerca en la resolución de los conflictos familiares que muchas veces terminan desencadenando otro tipo de problemática”, explicó.
“Si se toma algún lugar donde existe una banda de microtráfico y se mete presa a la persona, inmediatamente esa banda se ve debilitada. Eso lo sabe la banda vecina y va a querer tomar ese territorio. Entonces, ahí se origina la guerra de bandas. Sí, se va a originar, pero la tenemos que combatir”, aseguró.
Neuquén está a punto de entrar en esa espiral. Y sin fuerzas de seguridad preparadas y con salarios competitivos, y recursos, la batalla podría estar perdida antes de empezar.




