Neuquén
Neuquén consume el triple de agua de lo recomendado: ¿Es la ola de calor o falla el sistema?
El EPAS sostiene que se consumen 700 litros por persona. Datos finos para analizar.
Neuquén enfrenta un grave problema con su consumo de agua potable: aunque cuenta con uno de los mayores recursos por habitante del país, los dramas de presión y falta de suministro son recurrentes. El sistema fue diseñado para abastecer a la capital y alrededores, con el icónico acueducto y la planta potabilizadora Mari Menuco inaugurados en 2010, pero ahora muestra signos de quedar desbordado, frente a una demanda que no para de crecer.
El promedio de consumo diario por habitante en la ciudad es de 700 litros, una cifra que triplica lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (100 litros) y está muy por encima del promedio nacional de 400 litros.
Durante días de temperaturas extremas, como los 40 °C registrados el pasado domingo, esta cifra puede llegar a los 800 litros diarios por persona, generando situaciones críticas en barrios enteros.
La planta Mari Menuco, ubicada en el lago homónimo, fue hito cunado se inauguró en 2010, durante el gobierno de Jorge Sapag. Venía de una idea original de Jorge Sobisch quien en 2003 había contratado una consultora israelí para realizar un estudio hídrico. Finalmente, pasaron años y la obra se hizo por etapas y «nexos».
Ola de calor: consumo de agua
Primero se le dio agua a Neuquén capital y Plottier (Nexos 1 y 2) y después en 2016 a Centenario y Vista Alegre, con el denominado Nexo 3. Se trata de tuberías de 350 milímetros de diámetros que conectan el acueducto con los centros de distribución.
Diseñada para abastecer a una población de 1.000.000 de habitantes, el sistema tiene una capacidad de 11.500.000 litros por hora, de los cuales Neuquén capital utiliza 8.500.000 litros por hora. Sin embargo, el crecimiento exponencial de la población y el derroche generalizado están poniendo en jaque su capacidad operativa.
Según datos oficiales, el EPAS potabiliza 250.000.000 litros de agua por día para la capital, un esfuerzo monumental que se ve afectado por el uso irracional del recurso.
«Chau derroche»
El problema no radica en la producción de agua potable, sino en la distribución. Las redes actuales fueron diseñadas para un consumo “reglamentario” y no para el derroche. Según el EPAS, este desajuste provoca que en las zonas más alejadas del sistema, especialmente en sectores con diferencias topográficas marcadas, la presión sea insuficiente o haya cortes temporales.
El “semáforo del EPAS”, que relaciona la temperatura con el consumo, establece un consumo ideal de 280 litros diarios por persona a temperaturas de 20 °C.
Con temperaturas superiores a 40 °C, el consumo llega a 800 litros por persona, casi tres veces el cálculo de diseño de las redes.
Además, acciones como el riego fuera de horario permitido y el llenado de piletas domésticas (que demandan entre 7.000 y 19.000 litros) incrementan la presión sobre el sistema.
La ciudad capital de Neuquén, que atrae a numerosas familias en busca de empleo gracias al desarrollo de Vaca Muerta, crece a un ritmo sin precedentes. Cada nueva conexión domiciliaria y cada nuevo barrio demandan una infraestructura hídrica que, aunque robusta, no fue diseñada para este nivel de expansión.
Ampliar la planta
Ante este escenario, el Gobierno Provincial trabaja en un proyecto para duplicar la capacidad de la planta potabilizadora Mari Menuco, con el apoyo del Banco Mundial y la Unidad Provincial de Enlace y Ejecución de Proyectos con Financiamiento Externo (UPEFE). Esta obra es clave para garantizar el abastecimiento de agua a largo plazo en las ciudades de la Confluencia, pero aún no tiene fecha de inicio.
Mientras se gestiona la ampliación del sistema, el EPAS intensificó las campañas de uso responsable del agua. Iniciativas como el programa Chau Derroche buscan educar a la población, especialmente a las nuevas generaciones, sobre la importancia del consumo solidario.
Se pide a los vecinos restringir el uso de agua potable para actividades no esenciales, como riego y llenado de piletas, y respetar los horarios permitidos:
*Riego domiciliario: de 7 a 9 y de 21 a 23.
*Optimización del llenado de piletas, que debería realizarse de manera controlada para no afectar el sistema.
Además, se insiste en pequeños cambios de hábitos: cerrar canillas mientras se lava la vajilla, reducir el tiempo en la ducha y reparar pérdidas en las instalaciones domiciliarias.
Neuquén, con dos fuentes de abastecimiento —el río Limay y el lago Mari Menuco—, tiene un potencial hídrico envidiable. Sin embargo, este recurso no es infinito. La combinación de un crecimiento urbano descontrolado, temperaturas extremas y hábitos de consumo irresponsables pone en jaque la sostenibilidad del sistema.
Si bien la ampliación de la planta Mari Menuco será una solución estructural, es necesario que los neuquinos adopten una cultura de consumo responsable. El agua, que parecía inagotable, hoy enfrenta su mayor desafío en una ciudad que crece más rápido de lo que puede sostener.




