Neuquén
Sin lugar para reclamos
Una directiva de la Policía de Neuquén prohíbe los comentarios en las redes sociales. ¿Censura?
La cúpula de la Policía de Neuquén no quiere ruido. Y lo dejó en claro con una nueva directiva interna que apunta directamente a los agentes: nada de comentarios en redes sociales, mucho menos sobre temas salariales o críticas hacia la institución.
El mensaje es tan claro como contundente: “Abstenerse de realizar todo tipo de comentario o publicación que pudiera afectar el prestigio de la institución en redes sociales”. El documento o «directiva», que circuló entre las distintas áreas de la fuerza, advierte además sobre posibles sanciones disciplinarias para quienes no cumplan con esta orden.
Pero eso no es todo. La orden incluye también la prohibición de “publicar, comentar y/o viralizar publicidad relacionada con la recomposición salarial”.

La directiva restrictiva de la Policía de Neuquén enviada por WhatsApp.
Vale recordar que la Policía no puede sindicalizarse, pese que hay algunos indicios de acercamiento a los gremios. Por ejemplo, ATE les gestionó la ropa de trabajo.
En caso de incumplimiento, se advierte que habrá sanciones disciplinarias, que no se aclara cuáles. En otras palabras, cualquier publicación o comentario que no agrade a la Jefatura de Policía podría transformarse en una causa administrativa.
Redefinir el “prestigio”
La directiva llega en un contexto donde las redes sociales son en una herramienta clave para cualquiera que quiera visibilizar algún problema. Pero los policías no pueden. Desde la falta de equipamiento y vehículos hasta salarios que, según denuncian, no alcanzan para llegar a fin de mes. Ahora, esos espacios están bajo vigilancia.
“Si tenés algo que decir, guardátelo para vos”, es el mensaje subliminal que se interpreta entre las filas. Desde la Jefatura de Policía no se han referido oficialmente al tema.
La recomposición salarial es el eje de los mayores conflictos. Durante los últimos años, los reclamos por mejoras económicas se intensificaron, y los policías encontraron en las redes sociales una forma de exponer la realidad que enfrentan. La nueva «norma» interna busca clausurar ese canal de expresión, obligándolos a operar en silencio.
Silencio a fuerza de sanciones
El mensaje no pasó desapercibido entre los efectivos. Aunque pocos se animan a hablar públicamente —porque las represalias son reales—, en los grupos internos el malestar es palpable. “Nos quieren callados, pero no nos solucionan los problemas de fondo”, comentó a Política Viral, con cierto hartazgo, un oficial que pide anonimato.
Esta política de “silencio institucional” es bastante vieja en la fuerza policial, pero ahora se refuerza con una advertencia explícita: las sanciones no serán simbólicas. Esto, claro, genera una mezcla de miedo y resignación entre los subalternos.
¿Blindaje o censura?
La directiva plantea un debate más amplio: ¿Ees legítimo limitar la libertad de expresión de los agentes bajo el argumento del prestigio institucional? Para muchos, la medida bordea peligrosamente la censura.
En los hechos, los policías no solo son parte de la institución, también son ciudadanos con derechos, y uno de ellos es la libertad de expresarse. Sin embargo, desde la Jefatura de Policía de Neuquén tendrían otra lectura: cualquier comentario público puede transformarse en una mancha para la fuerza.
Lo curioso es que esta orden llega en un momento donde las redes sociales no solo son una herramienta de expresión, sino también un termómetro de lo que pasa en la calle. Intentar apagarlas podría ser un arma de doble filo para la propia cúpula policial.
En el fondo, esta directiva no resuelve los problemas que los efectivos enfrentan a diario: precariedad laboral, falta de recursos y una recomposición salarial que no llega
Al final del día, la pregunta queda flotando: ¿la Jefatura realmente busca proteger el prestigio de la institución, o solo intenta tapar el sol con la mano? Mientras tanto, los policías que patrullan las calles deberán cumplir con la directiva. Y cerrar la boca.




