Neuquén
Banderas rojas dentro del EPEN por la «ola privatista» de Javier Milei
La empresa pública más eficiente de Neuquén está en conflicto interno con ATE que denuncia «políticas privatistas» y la intención de despedir personal.
Las señales del modelo privatizador que pretende avanzar el gobierno de Javier Milei encendieron una alarma, muy focalizada, en la provincia de Neuquén.
Uno de ellos es el conflicto, por ahora un tanto silencioso, entre ATE Neuquén y la nueva cúpula del Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) asumió con la gestión del gobernador Rolando Figueroa.

Desde el pasado viernes 2 de febrero, los trabajadores se encuentran realizando un paro por tiempo indeterminado y sorpresivo, con asambleas y quite de colaboración.
¿Las razones? Desde que asumió la nueva conducción hay una intención, mediante una nota admirativa, de bajar contratos laborales de 2023, en una empresa donde el gremio tiene una aceitada maquinaria de funcionamiento, y que está considerada como una de las más eficientes de la provincia.
“Vamos a esperar a la reunión que tendremos el martes, pero se han firmado despidos”, dijo una fuente por parte de los trabajadores a Política Viral.
EPEN: reunión clave por el conflicto
La semana pasada en un comunicado, ATE explicó las razones por las cuales está en pie de guerra contra el Ejecutivo, en esa empresa estatal neuquina.
“Contra las políticas privatistas, para frenar la clara intención del ejecutivo de echar trabajadores y trabajadoras, contra el cese del funcionamiento del ejecutivo de no reconocer nuestro convenio colectivo de trabajo”, explicaron desde el sindicato estatal.

La conducción del EPEN compuesta por Marcelo Galera y Cristina Massini (ex ATE) entró de punta con con los trabajadores.
El problema comenzó con la nueva gestión del presidente del EPEN, Marcelo Galera y el director del organismo, Cristina Massini. Éste último, ex candidato a diputado provincial por Comunidad, quien saltó el charco desde el gremio al ejecutivo, durante la campaña de Figueroa.
ATE advirtió un ambiente denso, en un principio porque no se nombraban los representantes en el directorio por los trabajadores.
Pero después, y ante la ola de achique del Estado y reducción de cargos que pone el gobierno provincial, se encendieron las alarmas dentro de ATE, con la posible reducción de personal.
“No lo vamos permitir”, concluyeron.



