Neuquén
Vaca Muerta, ¿Derrama o no derrama?
El programa Derecho de Piso, de En Loop, reunió a Francisco Sánchez, Pablo Todero, Fernando Schpolianky y Soledad Salaburu para analizar el impacto de Vaca Muerta en la economía, el empleo, la infraestructura y la vida cotidiana de los neuquinos.
En el marco del especial de En Loop dedicado a debatir si Vaca Muerta “derrama o no derrama”, el programa Derecho de Piso reunió a cuatro invitados con miradas políticas, económicas y sociales diferentes. La emisión propuso analizar no solo el crecimiento de la actividad hidrocarburífera, sino también la forma en que sus beneficios llegan a la población.
El primer entrevistado fue Francisco Sánchez, dirigente de Cumplir y exfuncionario nacional, quien defendió una mirada nacionalista sobre los recursos energéticos. “Vaca Muerta implica más energía para el país y también más dólares”, sostuvo, aunque cuestionó que la provincia no logre transformar esa riqueza en mayor desarrollo productivo y empleo para los neuquinos.
Sánchez puso el foco en el papel de YPF, el Compre Neuquino y la necesidad de impulsar una industria petroquímica en la provincia. Según planteó, el petróleo y el gas actualmente salen de Neuquén sin generar suficiente valor agregado local. “Nosotros vamos a ver pasar Vaca Muerta”, advirtió, y reclamó que los recursos se utilicen para crear industrias, fortalecer a las empresas neuquinas y generar oportunidades laborales.
El dirigente también criticó el crecimiento de los alquileres y la falta de acceso a la vivienda, y sostuvo que buena parte de la construcción responde a inversiones inmobiliarias y no necesariamente a soluciones habitacionales. En ese sentido, propuso reducir progresivamente Ingresos Brutos para favorecer a profesionales, comerciantes y pequeñas empresas, y afirmó: “El Estado no tiene que empacharse con la recaudación; esa plata tiene que volver a los neuquinos”.
La segunda entrevista fue con el diputado nacional Pablo Todero, de Unión por la Patria, quien consideró que la riqueza de Vaca Muerta no llega a todos los sectores de la provincia. “Debería llegarles a todos los neuquinos y neuquinas, pero no está pasando”, afirmó, y mencionó los reclamos de las pymes locales por la falta de contrataciones, los extensos plazos de pago y la competencia con empresas de otras provincias o del exterior.
Todero cuestionó además los beneficios otorgados a las grandes operadoras y planteó que el desarrollo de Vaca Muerta puede responder a dos modelos diferentes: uno orientado a exportar la mayor cantidad posible de hidrocarburos y otro destinado a garantizar energía más barata y promover la industrialización argentina. “No hay un barril de petróleo producido con el RIGI”, sostuvo, al señalar que buena parte del crecimiento ya estaba proyectado antes de la implementación de ese régimen.
El legislador también reclamó una política de Estado para transformar los ingresos hidrocarburíferos en empleo, infraestructura y desarrollo productivo. Consideró que la provincia debe industrializar el gas, generar energía eléctrica y ampliar las obras de transporte, y advirtió que existen “neuquinos de primera y neuquinos de segunda” según el lugar de la provincia en el que viven. Para Todero, los principales beneficiarios actuales son las empresas petroleras, mientras que las localidades del interior continúan padeciendo rutas deterioradas y falta de servicios.
El tercer entrevistado fue Fernando Schpolianky, secretario de Finanzas de la Municipalidad de Neuquén y autor del libro Economía paso a paso. A diferencia de otras miradas, sostuvo que los indicadores muestran un impacto concreto de Vaca Muerta en la economía provincial. “No me gusta la palabra derrame, pero sí me parece que impacta en otras áreas de la economía”, explicó, y mencionó el crecimiento del producto bruto geográfico, el consumo, la construcción, el patentamiento de vehículos y la apertura de nuevos comercios.
Schpolianky señaló que, aunque una parte importante de la economía neuquina está relacionada directa o indirectamente con los hidrocarburos, también se expandieron actividades como la gastronomía, la hotelería y el transporte. Sin embargo, reconoció que la actividad petrolera es capital intensiva y no genera empleo en la misma proporción que otras ramas. “Cuando la energía se transforma en industria, puede generar mucha más mano de obra”, sostuvo.
El funcionario municipal advirtió sobre los riesgos de depender exclusivamente de las regalías y consideró necesario diversificar la matriz económica y productiva. Planteó que Neuquén debe avanzar hacia una economía industrializada, fortalecer el turismo, la acuicultura y las energías alternativas, y aprovechar los ingresos actuales para preparar a la provincia para el momento en que los hidrocarburos dejen de ser el principal motor económico.
La cuarta entrevistada fue Soledad Salaburu, docente de formación superior en Añelo, quien aportó una mirada desde el territorio y describió las dificultades cotidianas de una localidad ubicada en el epicentro de Vaca Muerta. “No se vive mejor en Añelo”, afirmó, y relató que los altos alquileres, la falta de agua potable, las rutas deterioradas y la escasez de viviendas afectan tanto a los habitantes como a quienes deben trasladarse para trabajar.
Salaburu explicó que la mayoría de los docentes del instituto de formación de Añelo viaja desde otras localidades porque no hay suficientes profesionales radicados allí. También señaló que el transporte no responde a las necesidades del personal educativo y que algunos trabajadores deben esperar varias horas o regresar a dedo. “Ves un caño gigante de gas y, al mismo tiempo, hay zonas sin gas y familias que todavía utilizan leña”, describió.
Durante la entrevista, la docente también se refirió a la falta de infraestructura educativa, al crecimiento de la matrícula y a las dificultades habitacionales de los estudiantes. Según señaló, las necesidades más urgentes son la vivienda y la formación, pero también mencionó el aumento de la población en situación de calle, los consumos problemáticos y la falta de políticas integrales para atender esas problemáticas.
Las cuatro entrevistas mostraron que el debate sobre Vaca Muerta excede los niveles de producción y las cifras de exportación. Mientras Sánchez reclamó mayor participación estatal y desarrollo industrial, Todero cuestionó los beneficios otorgados a las operadoras, Schpolianky destacó el crecimiento de la actividad económica y Salaburu expuso las desigualdades visibles en las localidades petroleras. La conclusión compartida fue que la riqueza existe, pero todavía persiste la discusión sobre quiénes se benefician, cómo se distribuye y qué políticas hacen falta para que alcance a toda la provincia.





