boca de pozo
Un topo en el gobierno libertario
Patricia Bullrich lanzó un nuevo spot y le puso música de Plan B.
El nuevo spot que Patricia Bullrich publicó hoy en X, con imágenes del Congreso, la frase “Patricia sabe de la fuerza de los argentinos. Patricia conoce Argentina” y la canción Es un secreto de Plan B como banda sonora, es parte de una estrategia comunicacional que avanza al ritmo que la libertad retrocede.

La secuencia arrancó antes del Mundial. En junio vino el video al ritmo de Se dice de mí (el tango de Tita Merello), en simultáneo con el caso Adorni y una abstención en el Senado. En septiembre llegó el spot mundialista. Después, un video con una canción de Lali Espósito (la artista con la que Milei se viene enfrentado desde 2023). Ahora el de Plan B, con el nombre de Bullrich como marca personal en el centro del mensaje.
El video, llega después de una serie de entrevistas de la jefa del bloque de Senadores del oficialismo, en las que se despega de los naufragios del gobierno y sugiere que está “preparada” para ser presidenta.
Patricia sabe de la fuerza de los argentinos.
Patricia conoce Argentina. 🇦🇷 https://t.co/3oaNZ5rzET— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) October 23, 2026
La tensión que no escala
En Casa Rosada procuran evitar una confrontación pública con la senadora pero no para de mojarles la oreja. Milei reconoció su trayectoria y relativizó las interpretaciones sobre una eventual disputa electoral.
En el entorno de Bullrich sostienen que sus movimientos no implican una ruptura con el Gobierno, aunque sí una voluntad de construir identidad política propia, lo que es aún peor, porque supone construir desde adentro del oficialismo el proyecto para sustituir a Milei.
El spot de esta semana, con el nombre como marca y el énfasis en el conocimiento del país, apunta directo a su instalación como candidata a Presidenta.
Por ahora, Milei lleva la delantera para encabezar la fórmula oficialista, y la propia Bullrich lo reconoció esta semana, pero el video demuestra que la Senadora no está dispuesta a esperar pasivamente ni a militar la fortaleza del Presidente, sino, tal vez, todo lo contrario.





