Política
Para el titular de la UIA, más del 80% de la economía está en caída
Rapallini reclamó en Córdoba un pacto fiscal industrial federal y advirtió por la ola de concursos preventivos.
“Hoy los sectores dinámicos representan menos del 20% de toda la economía; hay más del 80% que están con caída.” La frase la dijo el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rapallini, en el 18° Coloquio de la Unión Industrial de Córdoba (UIC), realizado en el centro de convenciones de la zona norte de la ciudad y con la presencia del gobernador Martín Llaryora. Es el diagnóstico del principal referente empresarial de la industria argentina sobre la economía en su conjunto que, aunque parezca poco verosímil, suele ser cuidadoso a la hora de las críticas al gobierno libertario y es un referente infaltable en las presentaciones en público que suelen hacer el Presidente y su equipo económico en los distintos foros empresariales.

El EMAE de agosto cerró con una caída interanual del 1,7%, la mayor del año, con 11 de 16 sectores en negativo. La industria manufacturera acumula -2,5% en el año. La metalurgia operó en septiembre al 40,2% de su capacidad instalada, el mínimo desde 2016. La automotriz cayó 17,1% interanual en el acumulado enero-agosto.
Concursos y pymes sin piso
Rapallini precisó que hay empresas en concurso preventivo de acreedores y pymes con serias dificultades para sostenerse, porque los costos internacionales se ubican muy por debajo de los nacionales. El tipo de cambio atrasado y las tarifas en alza generan una brecha de competitividad que el mercado interno deprimido no puede compensar.
En Córdoba, ese cuadro se traduce en números concretos: los Procedimientos Preventivos de Crisis (PPC) ya afectan a más de 6.000 trabajadores, un 80% más que en enero, según datos consignados en el coloquio. La ola de cierres y suspensiones se aceleró en el primer tramo de 2026, en un distrito que históricamente concentra industria metalmecánica, automotriz y agroindustrial.
El caso de Teddy Karagozian, empresario textil y ex asesor del gobierno de Milei, cuyo concurso preventivo personal se conoció esta semana junto al de su empresa Hilado SA, es una de las expresiones más visibles de ese proceso. Pero el fenómeno es transversal: los concursos no discriminan entre militantes del ajuste y críticos del modelo.
El reclamo: un pacto fiscal federal
Frente a ese escenario, Rapallini volvió a poner sobre la mesa la demanda central de la UIA: una reforma tributaria a nivel federal que alivie la carga impositiva sobre la producción. “Pedimos un pacto fiscal industrial federal para que haya una reducción de impuestos y que la mayor cantidad de empresas pueda enfrentar estos niveles de competitividad”, había sostenido en septiembre, y el coloquio cordobés fue la ocasión para reiterarlo ante gobernadores y dirigentes políticos.
Las propuestas concretas que impulsa la central empresarial incluyen la reducción gradual de Ingresos Brutos para la industria y la ampliación de herramientas de reducción de contribuciones patronales para sectores en crisis. Son demandas que el gobierno escucha con simpatía en términos retóricos pero que no encontraron todavía un vehículo legislativo o fiscal concreto.
Rapallini apeló a la “responsabilidad institucional” para encaminar la recuperación y remarcó que “la fuerza de la industria no se detiene”. El problema es que los datos muestran que sí se detiene, o directamente retrocede, en la mayor parte del entramado productivo. El 20% dinámico —minería, energía, agro exportador— genera divisas y sostiene el equilibrio macroeconómico. El 80% restante sostiene el empleo urbano y el consumo interno, y lleva meses en rojo.





