Neuquén
Neuquén acelera obras cloacales y prepara el asfalto en Los Polvorines
Con una inversión millonaria y un plazo de seis meses, el municipio avanza con la red sanitaria para 250 familias y deja listo el terreno para pavimentar una amplia zona del sur capitalino.
El sur de la ciudad vuelve a estar en obra. En el barrio Los Polvorines, la Municipalidad de Neuquén puso en marcha un proyecto que apunta directo a lo esencial: cloacas, conexiones domiciliarias y, como siguiente paso, asfalto. La intervención supera los 2.200 millones de pesos y alcanza a unas 250 familias que esperan desde hace años la llegada de estos servicios.
Los trabajos comenzaron en febrero y tienen un plazo estimado de 180 días. El objetivo es claro: completar la infraestructura sanitaria y dejar todo preparado para pavimentar alrededor de 15.000 metros cuadrados. Es una secuencia que se repite en distintos puntos de la ciudad: primero lo que no se ve —las redes bajo tierra— y después lo visible, como calles más transitables y mejor conectividad.

En esta etapa, las tareas están concentradas en la instalación de cañerías cloacales y en la red troncal que permitirá el funcionamiento del sistema. No es menor: antes de llegar a este punto, el sector necesitó resolver problemas históricos vinculados al agua y al drenaje.
Al tratarse de una de las zonas más bajas de Neuquén, Los Polvorines arrastraba complicaciones por anegamientos. Con obras pluviales previas y sistemas de bombeo, se logró estabilizar el terreno y generar condiciones para avanzar con el saneamiento. Recién ahí fue posible encarar la obra cloacal.
Este tipo de trabajos, conocidos como “obra enterrada”, suelen pasar desapercibidos para el vecino, pero son determinantes. La lógica es evitar romper lo que se construya después. Es decir, hacer primero todo lo estructural para no tener que levantar el pavimento en el futuro.
El proyecto contempla no solo la red principal, sino también 250 conexiones domiciliarias. Esto implica que cada vivienda podrá acceder directamente al sistema cloacal, sumándose a servicios que ya estaban presentes como el agua y el gas.
El impacto no es solo práctico. La incorporación de cloacas reduce riesgos sanitarios y mejora las condiciones ambientales del barrio. También se incluyen trabajos complementarios para optimizar el sistema de agua potable, cerrando un esquema de servicios básicos más completo.
Con la infraestructura subterránea encaminada, el plan continúa con la pavimentación del barrio. Se proyecta intervenir unos 15.000 metros cuadrados con una combinación de pavimento rígido y flexible, según las características de cada sector.
La mejora no solo apunta a la comodidad. También busca integrar a Los Polvorines con los principales corredores del sur neuquino, facilitando la circulación y el acceso a otros puntos de la ciudad.



