Neuquén
Caos en los puentes: piden respuestas por el tránsito en la zona norte
La concejal Valeria Todero llevó el reclamo al Concejo Deliberante y pidió datos concretos sobre circulación y accidentes en un sector cada vez más complicado de Neuquén.
Moverse por los puentes que conectan la zona norte de Neuquén dejó de ser algo simple hace tiempo. En horas pico, los autos se acumulan, las demoras se estiran más de lo esperado y los riesgos en la calle empiezan a ser parte del paisaje diario para quienes circulan entre Alta Barda, Salud Pública, Copol y 14 de Octubre.
La concejal Valeria Todero presentó un proyecto en el Concejo Deliberante para pedirle al Ejecutivo municipal información detallada sobre qué se está haciendo —o qué se piensa hacer— para aliviar una situación que los vecinos describen como cotidiana: embotellamientos, demoras largas y una seguidilla de incidentes viales que generan preocupación.

Según planteó la edil, no se trata de un problema aislado ni reciente. Quienes viven o transitan a diario por ese sector lo vienen advirtiendo hace tiempo. La combinación de crecimiento urbano, mayor circulación y falta de intervenciones concretas empieza a mostrar sus consecuencias en un punto clave de la ciudad.
Un reclamo que busca datos y definiciones
El proyecto apunta, en primer lugar, a obtener información. Todero solicitó detalles sobre estudios de flujo vehicular, estadísticas actualizadas de accidentología y, sobre todo, planes concretos para mejorar la circulación en la zona.
La intención es tener un panorama claro de la situación actual, pero también saber si existe una planificación a mediano o largo plazo. En ese sentido, la iniciativa no se limita a describir el problema, sino que intenta empujar una respuesta institucional.
Entre las alternativas que se mencionan aparecen medidas que, en principio, no requieren grandes obras: reordenamiento del tránsito, mejor señalización, semáforos mejor sincronizados y cambios en la circulación que puedan descomprimir los puntos más críticos.
El crecimiento que desbordó la infraestructura
Uno de los ejes del planteo tiene que ver con el crecimiento sostenido de la zona norte. En los últimos años, la expansión urbana sumó nuevos barrios, más viviendas y, naturalmente, más vehículos circulando por las mismas vías de siempre.
Esa presión extra sobre la infraestructura vial es lo que, según se advierte, termina generando cuellos de botella en horarios clave. Y ahí es donde aparecen no solo las demoras, sino también los riesgos: maniobras forzadas, cruces complicados y una mayor probabilidad de accidentes.
Por eso, el pedido también pone el foco en pensar soluciones a futuro. No solo atender lo urgente, sino proyectar intervenciones que acompañen el desarrollo de la ciudad y eviten que el problema siga escalando.



