Neuquén
Andrés Blanco: “Votaron contra los derechos de la clase trabajadora”
El diputado del PTS-FIT cuestionó el respaldo de legisladores neuquinos a la reforma laboral aprobada en el Senado y también apuntó contra la CGT por no convocar a un paro.
“Votaron contra los derechos de la clase trabajadora”. Con esa frase, el diputado provincial Andrés Blanco resumió su postura tras la media sanción de la reforma laboral en el Senado. El dirigente del PTS-Frente de Izquierda cuestionó el acompañamiento de representantes de Neuquén al proyecto impulsado por el gobierno de Javier Milei y advirtió que el texto implica cambios profundos en materia de derechos laborales.
En sus declaraciones, Blanco apuntó directamente contra Julieta Corroza, Nadia Márquez y Pablo Cervi, quienes votaron favorablemente en general el proyecto. Según sostuvo, más allá de matices en artículos específicos, el acompañamiento al texto completo representa un aval a una reforma que —desde su mirada— afecta conquistas históricas del movimiento obrero.

Blanco cuestionó especialmente la posición de Corroza, quien manifestó que la Argentina necesita actualizar su marco normativo, aunque aclaró que modernizar no debería significar retroceder en derechos. Para el diputado del FIT, ese planteo no alcanza para justificar el voto afirmativo en general.
Entre los puntos más sensibles, mencionó los cambios vinculados a indemnizaciones por despido, la regulación de horas extras, las condiciones laborales y el alcance del derecho a huelga. También puso el foco en la creación del Fondo de Asistencia Laboral, mecanismo que modificaría la forma en que se afrontan determinadas compensaciones.
Otro aspecto que generó cuestionamientos es la ampliación de actividades consideradas esenciales o trascendentales, lo que implicaría garantizar porcentajes mínimos de prestación aun durante medidas de fuerza. Desde su perspectiva, esto limita en la práctica el ejercicio pleno del derecho a huelga.
Para Blanco, la media sanción fue posible gracias a una articulación entre el oficialismo y bloques aliados, además del respaldo de sectores provinciales y parte del sindicalismo tradicional.
En ese punto, el diputado también dirigió sus críticas a la conducción de la CGT. Señaló que la central sindical no convocó a un paro nacional tras la votación en el Senado y cuestionó lo que consideró una actitud pasiva frente al avance de la reforma laboral.
Según planteó, la discusión recién empieza y tendrá un capítulo clave cuando el proyecto llegue a la Cámara de Diputados. Allí, anticipó, buscarán impulsar asambleas en lugares de trabajo, espacios de estudio y barrios para debatir el contenido de la iniciativa y organizar acciones de protesta.
Blanco habló de la necesidad de construir “desde abajo” un plan de lucha que incluya un paro nacional activo si el tratamiento legislativo avanza. La estrategia, explicó, apunta a presionar antes de la votación definitiva.
Mientras tanto, el oficialismo sostiene que la reforma laboral es una herramienta para modernizar el sistema y promover la generación de empleo, en línea con el programa económico del presidente Milei. Desde sectores sindicales y de izquierda, en cambio, advierten sobre el impacto que podrían tener los cambios en las condiciones laborales y en la capacidad de negociación colectiva.



