Política
Poca onda y muchos desacuerdos en la reunión entre Ziliotto y Adorni
El pampeano ratificó su rechazo al contenido de la reforma laboral y reclamó por una deuda de 400 mil millones.
El gobernador de La Pampa cuestionó el proyecto impulsado por la Casa Rosada para modificar la legislación laboral, reclamó mayor participación de los sectores involucrados y volvió a exigir el pago de la deuda previsional que la Nación mantiene con su provincia.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, recibió este lunes en Casa Rosada al gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, en un encuentro del que también participó el ministro del Interior, Diego Santilli. Tras la reunión, el mandatario provincial reiteró su rechazo a la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional y pidió que el debate se amplíe a trabajadores y pequeñas y medianas empresas.
Ziliotto llegó a la sede del Poder Ejecutivo alrededor de las 10, luego de dos audiencias previas que habían sido suspendidas por problemas personales y por las condiciones climáticas que afectaron a La Pampa. El intercambio se extendió por poco más de una hora y los funcionarios nacionales se quedaron con un rosario de reclamos.
Críticas al diseño de la reforma laboral
Al término del encuentro, el gobernador sostuvo que una eventual reforma laboral “tiene que beneficiar a todos” y cuestionó que el proyecto haya sido elaborado sin la participación de los sectores directamente involucrados. El texto en discusión fue diseñado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y el ministro de Economía, Luis Caputo, y si bien se sabe que el texto nuclea antiguas propuestas elaboradas por los estudios de abogados laboralistas de las grandes empresas, también se sabe que pequeños y medianos empresarios no participaron de la redacción del texto ni fueron consultados, y mucho menos los líderes sindicales. Por si fuera poco, hasta Funes de Rioja se desligó del texto.
“Una reforma laboral que no incorpore a los trabajadores ni a las pymes en su discusión inicial le da un marco de sectorialidad que no se condice”, afirmó Ziliotto desde el Patio de Palmeras. En la misma línea, remarcó que tanto la CGT como la CAME expresaron la necesidad de ser parte del debate.
El mandatario pampeano sostuvo que los cambios normativos “pueden ser necesarios”, pero advirtió que sin un proceso amplio de discusión difícilmente logren consenso político y social. Además, planteó que la generación de empleo no depende exclusivamente de modificar una ley, sino de las condiciones económicas generales y de las relaciones laborales, y consideró que el proyecto oficial “no soluciona absolutamente nada” en su estado actual.
Diálogo político y reclamos financieros
Si bien en el Gobierno buscaron tender puentes con el gobernador, Ziliotto se mostró dispuesto a dialogar, aunque pidió que las conversaciones se desarrollen en Casa Rosada y no en su provincia. En paralelo, volvió a insistir con los reclamos financieros que La Pampa mantiene con la Nación.
El gobernador ubicó en unos 400.000 millones de pesos la deuda correspondiente al déficit previsional. La Pampa integra el grupo de 14 provincias que no transfirieron sus cajas jubilatorias a la Nación y que, según denuncian, no reciben pagos mensuales actualizados por parte de la ANSES.
En ese marco, Ziliotto también planteó la posibilidad de que la Nación transfiera a la provincia la operatoria de 636 viviendas del programa Procrear, con el objetivo de finalizarlas y administrarlas a nivel provincial, además de discutir el estado y mantenimiento de las rutas nacionales.
La estrategia del oficialismo
La reunión se dio en un contexto de negociaciones intensas por parte del oficialismo para sumar apoyos al proyecto de “modernización” laboral que impulsa el presidente Javier Milei. Con el inicio de las sesiones extraordinarias y la posibilidad de que la iniciativa llegue al recinto el próximo miércoles 11 de febrero en el Senado, la mesa política del Gobierno buscó acercar posiciones con gobernadores y bloques provinciales.
Las objeciones planteadas por Ziliotto expusieron, una vez más, las resistencias que enfrenta la reforma laboral fuera del núcleo libertario y dejaron en evidencia que, más allá de los gestos de diálogo, el consenso para avanzar con el proyecto todavía incierto.




