Política
Bullrich reaviva la interna del Gobierno y adelanta su declaración jurada para presionar a Adorni
La senadora presentó sus bienes antes del vencimiento legal en una clara maniobra para apurar al jefe de Gabinete.
La interna en la cúpula del oficialismo volvió a encenderse luego de que Patricia Bullrich, actual jefa de la bancada oficialista en el Senado, tomara la decisión de presentar de manera anticipada su declaración jurada de bienes. A pesar de que el plazo legal para realizar dicho trámite vence a fin de mes, la senadora y los legisladores de su entorno político más cercano, como el diputado Damián Arabia, decidieron apurar los tiempos burocráticos. La maniobra fue interpretada de inmediato en los pasillos del Congreso como un mensaje político directo y una nueva herramienta de presión hacia la figura del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El principal objetivo detrás de este adelantamiento patrimonial es acorralar a Adorni, quien se encuentra en el centro de la tormenta debido a una serie de denuncias de corrupción y escándalos que salpican su gestión. Hace dos semanas, Bullrich había sacudido la estructura del Poder Ejecutivo al exigir públicamente que el jefe de ministros transparentara sus finanzas de manera urgente para frenar la saga de cuestionamientos mediáticos y judiciales. Aunque el presidente Javier Milei respaldó a su funcionario y prometió que la presentación se haría «en los próximos días», los papeles definitivos aún no ingresaron a los registros oficiales.

Desde el entorno de Adorni intentaron bajarle el tono a la confrontación y aseguraron que los documentos pertinentes serán remitidos formalmente ante la Oficina Anticorrupción antes del inicio del Mundial. No obstante, en las filas del bullrichismo advierten que no existe ninguna tregua real en este asunto. De hecho, trascendió que la exministra insistió de forma reservada durante los últimos días para que el jefe de Gabinete ponga una fecha precisa a su próximo informe de gestión en la Cámara Alta, un planteo que le realizó cara a cara pero sobre el cual no obtuvo respuestas concretas.
La tensión acumulada promete trasladarse a los próximos encuentros institucionales que compartan ambos dirigentes del espacio gobernante. En el despacho de la senadora confirmaron que ya no asiste a las reuniones de Gabinete tradicionales tras las celebraciones por el 25 de Mayo, bajo el argumento técnico de que «ya no es más ministra» del Poder Ejecutivo. Sin embargo, todas las miradas están puestas en la reunión de la mesa política convocada para el próximo martes en la Casa Rosada, donde se prevé un nuevo y tenso cruce presencial en el que Bullrich volverá a la carga con sus reclamos éticos.
Esta embestida de Pato expone las complejas fracturas internas que atraviesan al oficialismo libertario, donde conviven diversas acusaciones cruzadas de filtraciones de información por parte de figuras de peso como Karina Milei. Mientras el Presidente ensaya una cerrada defensa pública de su círculo de confianza más íntimo, los sectores alineados con Bullrich buscan diferenciarse. La pulseada política no solo desgasta la cohesión del bloque en el plano parlamentario, sino que también incrementa la incertidumbre sobre la estabilidad y el ordenamiento de las cuentas del equipo de gobierno.



