Cultura
¿Qué te pasa Buenos Aires?: silbidos, quejas y polémica en el show de Fito Páez
El rosarino tomó la audaz decisión de interpretar de principio a fin y de manera íntegra su álbum Novela.
El recital de Fito Páez en el Movistar Arena de Buenos Aires estuvo cargado de polémica debido a un inesperado choque de expectativas entre el músico rosarino y una parte de sus seguidores. El malestar generalizado se desató durante la primera mitad del concierto, cuando el artista tomó la audaz decisión de interpretar de principio a fin y de manera íntegra su álbum Novela, una obra extensa y de carácter experimental. Mientras transcurría esta sección, el descontento de un sector de la audiencia se hizo notar a través de la indiferencia de quienes prefirieron mirar sus celulares o levantarse a buscar comida, escalando finalmente hasta manifestarse en abucheos y silbidos audibles en todo el estadio.
Entre el público presente quedó manifestada la frustración de aquellos fanáticos que asistieron con el único deseo de escuchar los grandes éxitos que consagraron la carrera del músico. A pesar de que Fito Páez había anticipado días antes en sus redes sociales que este show estaría enfocado en la despedida en vivo de su más reciente disco, muchos espectadores consideraron que la propuesta fue excesivamente densa y ajena a lo que esperaban de un espectáculo masivo. La molestia se vio incrementada, además, por un retraso de treinta minutos en el inicio del evento y por los reclamos ante la falta de transmisión del show en las pantallas para los sectores más alejados del estadio.

«Fito Páez»
Porque fue silbado por su propio público al tocar completo su último álbum de 25 canciones que nadie había escuchado. pic.twitter.com/A3FVit08bk
— Tendencias en Argentina (@porqueTTarg) May 21, 2026
Lejos de ignorar la hostilidad que emergía desde las tribunas y plateas, Fito Páez decidió confrontar la tensión cara a cara con su característico estilo provocador al regresar del intervalo. Cuando llegó el momento de abrir la segunda parte con el clásico «El amor después del amor», el rosarino interpeló directamente a los sectores desde donde habían provenido las mayores protestas. Con un tono irónico y desafiante, exclamó desde el escenario: “Los quiero escuchar allá atrás, silbaron muchísimo, ahora a cantar. No te escucho, man”.
Minutos más tarde, antes de sentarse al piano para interpretar «Al lado del camino», el músico aprovechó para reflexionar públicamente sobre lo sucedido y defender su derecho a la experimentación artística. Con la frase “Menos, muchaches, menos; porque está bueno todo, el polvo está bueno lento también”, Páez invitó a los presentes a bajar los niveles de ansiedad y a detenerse a escuchar lo que definió como «un regalo». Asimismo, dejó en claro que mantendría firme su visión creativa y que no modificaría la lista de temas programada, asegurando que el repertorio histórico prometido llegaría a su debido tiempo.
A partir de ese quiebre, el recital se transformó en una catarata de hits indispensables como «11 y 6», «Mariposa Tecknicolor» y «Ciudad de pobres corazones», logrando revertir el clima tenso y rindiendo por completo a la multitud en una velada que rozó las tres horas de duración. Luego del concierto, el propio Páez recurrió a su cuenta de Instagram para restar importancia a los abucheos y sintetizar la noche con un mensaje cargado de adrenalina, donde afirmó haberse sentido «más vivo que nunca» en medio de una mezcla de «amor, rabia, relajo y pelea callejera», con un agradecimiento al público porteño por ser tan «reloco y zarpado».



