Neuquén
Neuquén avanza con una planta de pellets de biomasa para ampliar la oferta energética en el interior provincial
El proyecto ya superó etapas clave de obra civil y logística internacional.
La provincia del Neuquén profundiza su estrategia de diversificación energética con avances concretos en la instalación de una planta de producción de pellets de biomasa en Junín de los Andes. El emprendimiento, desarrollado por Corfone S.A. y financiado por Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), ingresó en una fase decisiva tanto en la obra civil como en la logística del equipamiento importado.
La futura planta permitirá producir unas seis mil toneladas anuales de pellets, un combustible elaborado a partir de residuos de la actividad forestal —como cantoneras, aserrín y viruta— que será destinado principalmente a hogares e instituciones que todavía no cuentan con acceso a la red de gas natural. La iniciativa se articula con el plan de ampliación de redes de gas que lleva adelante el gobierno provincial en distintas localidades.

Equipamiento en tránsito y obras en marcha
En las últimas semanas se registraron avances relevantes. Todo el equipamiento fabricado en Italia, que representa cerca del 50% de la inversión total del proyecto, será despachado a fines de enero en un único embarque compuesto por alrededor de once contenedores.
En paralelo, en Junín de los Andes ya se completaron las bases de la descortezadora y continúa la construcción de la playa de acopio vinculada a ese equipo. También avanzan las obras en la nave industrial donde funcionará la planta: se ejecutaron las 20 fundaciones de los pilares y ya están montados 12 de los 16 pórticos que conforman la estructura principal del edificio.
A nivel técnico, se trabaja además en el diseño del proyecto eléctrico, en las instalaciones auxiliares y en la preparación de las armaduras para las bases de las tolvas de acopio de aserrín, que estarán ubicadas por fuera del edificio central.
Inversión pública y desarrollo sustentable
La inversión total supera los 3 millones de dólares y se instrumenta a través de un esquema de leasing con GyP, en el marco de una nueva orientación de la empresa energética provincial que destina parte de sus utilidades a proyectos de desarrollo sustentable con impacto productivo y social.
Desde Corfone señalaron que la planta no solo amplía la matriz productiva de la empresa forestal, sino que refuerza el rol del Estado provincial en la promoción de proyectos estratégicos que integran producción local, incorporación tecnológica y políticas públicas. El objetivo es generar empleo, agregar valor en origen y ofrecer alternativas energéticas más limpias en regiones donde el acceso al gas sigue siendo limitado.
La puesta en marcha de la planta aparece, además, como un ensayo de un modelo energético complementario para el interior neuquino, en un contexto donde la transición energética y la infraestructura básica siguen siendo ejes centrales de la agenda provincial.



