boca de pozo
Elecciones en el PJ Neuquén: «Está de oferta para quien tenga ganas»
Serán el 15 de marzo y tanto el kircherismo, los ortodoxos y rolistas empiezan moverse.
El PJ neuquino está para quien «tenga ganas» y apure para quedarse con el sello en una oportunidad histórica, luego del quiebre, entre mucos factores, por la maña elección legislativa y la presión que mete el gobierno de La Neuquinidad, para quedarse con varios sellos. Por ahora, no ha podido ni siquiera en el ámbito judicial.
En ese contexto, la conducción decidió apretar el botón de reset y convocar a elecciones internas. Pero lejos de traer calma, el anuncio abrió la puerta a una guerra de listas donde varios sectores empiezan a moverse, como si el partido estuviera en oferta.
La presidenta del PJ neuquino, María Elena Paladino, confirmó que las internas serían el 15 de marzo de 2026, si la Junta Electoral avala el cronograma.

La interna Cristina-Axel formará parte de las elecciones internas del PJ Neuquén como telón de fondo.
El título del comunicado fue toda una definición política: “Se terminaron las medias tintas en el Partido Justicialista de Neuquén”. Traducido al idioma interno: se acabó el piloto automático y empieza la pelea abierta (¿Será?)
PJ de Neuquén: familias y nada nuevo bajo el sol
Muchos ven sangre en esta nueva etapa, donde todo por la situación de Cristina Kirchner, presidenta del Partido Justicialista Nacional, que en su condición de presa sigue organizando ciertos sectores. Uno de ellos, en Neuquén, es el de Oscar Parrilli (el enemigo número uno de Figueroa) y familia, más los aliados de siempre, que han tomado poder durante 20 años. Desde ahí han salido agrupaciones, intendentes, empresarios y hasta los peronistas que hoy están con Rolando Figueroa.
Hay también otro contexto: la interna entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof también se meterá en el PJ neuquino. Se sabe que Parrilli jugará para el cristinismo, el sector de Darío Martínez y otros para Kicillof y otro grupo que evitará pronunciarse. Solo tomar el poder en nombre de los intereses peronistas de Neuquén. Algo raro.
También ese sector podría intentar nuevamente quedarse con el partido, ahora amparado por La Neuquinidad. Tanya Bertoldi (y familia), Ana Servidio y hasta José Asaad, las dos primeras nacidas de la década ganada del kirchnerismo, y el segundo con una trayectoria más ortodoxa y ligada al MPN.
¿Habrá una «tercera posición», si es que pueda pretenderse tamaña descripción en esta pelea que ya empieza a er de nicho en esta e´poca de Javier Milei? Quizá.
Paladino habló de “profunda reorganización” y de cumplir lo resuelto por el Congreso Provincial de mayo en Zapala. También prometió participación plena de los afiliados y reglas claras.
El problema es que, cuando el peronismo entra en etapa de reorganización, lo que suele emerger no es orden sino internismo crudo.
Febrero parece que será un mes importante para los interesados en moverse rápido. Entre la solicitud de números, la presentación de candidaturas y la oficialización, el PJ neuquino sabrá si hay una interna competitiva o si el proceso termina siendo un trámite controlado desde arriba.
En ese escenario, los peronistas de Figueroa leen el escenario como una oportunidad. El discurso es conocido: conducción agotada, falta de autocrítica tras la elección de octubre y necesidad de un recambio real. No es solo una disputa por cargos partidarios; es una pelea por quedarse con el relato del fracaso y, sobre todo, con la llave del 2027.
La conducción, en cambio, intenta levantar bandera larga. Paladino llamó a “reconstruir el peronismo neuquino”, prometió un partido ordenado y habló de volver a las consignas históricas: Justicia Social, Soberanía Política e Independencia Económica. El mensaje apunta hacia afuera, pero la batalla está adentro.




