Política
Papa León XIV: «Como nos enseñó Francisco, estamos llamados a dar testimonio de la fe»
En su primera homilía, el nuevo Sumo Pontífice pidió tomar a Jesús como modelo.
El papa León XIV celebró su primera misa como pontífice ante los cardenales que lo eligieron. Es el primer Papa estadounidense de la historia y utilizó por primera vez el inglés en un mensaje público. Hasta ahora, solo había hablado en italiano y español desde su aparición inicial en el balcón de San Pedro.
Durante su homilía en la capilla Sixtina, León XIV agradeció a los cardenales por haberlo elegido. “Ustedes me han llamado a llevar la cruz y a ser bendecido”, afirmó. También pidió colaboración para extender la fe católica: “Dios, al llamarme a través del voto de ustedes, me confía este tesoro a mí para que, con su ayuda, sea un fiel administrador”.

El nuevo pontífice habló de una crisis espiritual global. “La falta de fe lleva consigo muchas heridas que acarrean a la sociedad”, expresó. Y citó a su predecesor: “Como muchas veces nos ha enseñado el papa Francisco, estamos llamados a dar testimonio de la fe gozosa en Jesús salvador”. Su discurso reflejó continuidad con el camino de justicia social promovido por Francisco.
«We are called to bear witness to our joyful faith in Christ the Saviour…»
Pope Leo XIV gave this reminder during his first Mass as pontiff with the College of Cardinals in the Sistine Chapel – the exact site where the electors chose him as the 267th Pope on the fourth ballot… pic.twitter.com/F8x3WGghN4
— Vatican News (@VaticanNews) May 9, 2025
León XIV también alertó sobre una visión reduccionista de Jesús. Señaló que muchos lo ven solo como un líder carismático. “Y esto no solo entre los no creyentes, sino incluso entre muchos bautizados, que de ese modo terminan viviendo, en este ámbito, un ateísmo de hecho”, advirtió. Sus palabras fueron improvisadas, pero firmes.
Un detalle destacado fue el uso del idioma. La primera lectura de la misa fue en inglés y la leyó una mujer. La segunda lectura fue en español y también estuvo a cargo de una mujer. Con vestimentas blancas, el Sumo Pontífice bendijo a los cardenales mientras se acercaba al altar y al fresco de “El juicio final” de Miguel Ángel detrás de él.



